La temporada 2025 de Fórmula 1 está cada vez más cerca, y los equipos comienzan a prepararse intensamente para el inicio del campeonato. Aston Martin ha aprovechado la oportunidad para realizar un test con su AMR23 en el Circuit de Barcelona-Catalunya, con Fernando Alonso y Lance Stroll al volante.
Este circuito ha sido elegido por varios equipos como el lugar ideal para llevar a cabo pruebas antes del arranque oficial en Australia el 14 de marzo. En las últimas semanas, diferentes escuderías han rodado en el trazado catalán. Ferrari ha trabajado con Charles Leclerc y Lewis Hamilton, mientras que Williams ha contado con la presencia de Carlos Sainz y Alex Albon.
Otras marcas como, por ejemplo, Alpine, también han estado presentes con Franco Colapinto, y Pirelli ha organizado test oficiales con Ferrari y McLaren. Ahora, tras ello, Aston Martin ha sido el último equipo en realizar pruebas en la ciudad condal, aunque esta sesión no ha sido un test oficial de pretemporada.
Se ha tratado de un test TPC (Testing of Previous Cars), que permite a los equipos rodar con monoplazas de temporadas anteriores bajo regulaciones estrictas de la FIA. El kilometraje permitido está limitado y controlado, por lo que estas sesiones son útiles, pero no sustituyen a los test oficiales.
Una vez completada esta jornada privada de pruebas en el Circuit, Alonso no volverá a subirse a un monoplaza hasta que Aston Martin presente su coche para 2025. El AMR25 será revelado el 23 de febrero, aunque su decoración se mostrará unos días antes, el 18, en un evento de la Fórmula 1 en Londres. Para verlo en acción en pista, habrá que esperar hasta los test de Baréin, programados del 26 al 28 de febrero.
