El asturiano terminó 19º en la Q1, pero superó a los tres coches contra los que podía luchar directamente. Alonso destaca la mejora del Aston Martin respecto al jueves y admite que el objetivo en carrera será simplemente evitar errores y conservar el monoplaza.
Fernando Alonso afrontó la clasificación del Gran Premio de Azerbaiyán 2026 sabiendo de antemano que su posición de salida estaría condicionada por una penalización relacionada con los cambios realizados en la unidad de potencia de su Aston Martin. El piloto asturiano ya tenía asumido que comenzaría la carrera del sábado desde la última posición, pero aun así encontró algunos motivos para marcharse satisfecho de la sesión.
El Aston Martin no tuvo ritmo suficiente para luchar por el acceso a la Q2, y Alonso quedó eliminado en la primera ronda con el 19º mejor tiempo. Sin embargo, consiguió terminar por delante de los tres monoplazas contra los que realmente tenía posibilidades de competir: su compañero de equipo y los dos Cadillac.
Además, el asturiano considera que incluso podría haber mejorado su resultado de no haber cometido un error durante su vuelta definitiva. Alonso perdió tiempo en el segundo sector durante uno de sus intentos, después de bloquear las ruedas al entrar en una de las curvas del trazado urbano de Bakú.
El propio piloto explicó la situación recurriendo a la ironía característica de sus respuestas ante los medios. “Apreté al entrar en la curva 15 y se me bloquearon las ruedas, así que fue un error del piloto y, por eso, no estamos en la pole”. Más allá de la broma, el error terminó teniendo consecuencias sobre su tiempo final.
Alonso acabó la Q1 a 2,9 segundos del mejor registro de la sesión, después de haber estado aproximadamente a 2,5 segundos del líder durante la FP3. Aun así, el piloto de Aston Martin quiso poner el foco en la evolución del coche durante las últimas horas. Después de un jueves complicado, Aston Martin decidió realizar numerosos cambios en la puesta a punto durante la noche.
Las modificaciones permitieron a Alonso sentirse más cómodo y seguro al volante durante la FP3 y la clasificación. El asturiano reconoció que la evolución no fue suficiente para acercarse a los puestos delanteros, pero sí supuso un paso adelante respecto al primer día de actividad.
“Hoy estoy mucho más contento que ayer con el coche. Hemos hecho muchos cambios en la puesta a punto durante la noche y me he sentido mucho más seguro en la FP3 y en la clasificación. He podido exprimir el coche y los tiempos salían con más facilidad; creo que hoy estábamos a 2,5 segundos de los primeros”.
La diferencia respecto a los líderes continúa siendo considerable, especialmente en las largas rectas de Bakú. Alonso, sin embargo, considera que el AMR26 ha ganado algo de rendimiento en las curvas. “A pesar de las desventajas que tenemos en las rectas, creo que hemos dado un paso adelante en las curvas con respecto a ayer«.
«Aún queda un largo camino por recorrer; tenemos que seguir mejorando en ambos aspectos, el chasis y el motor, e intentar mejorar”. Uno de los grandes focos de atención del fin de semana ha estado en la unidad de potencia Honda. Una fuga de aceite dejó a Alonso sin buena parte de la FP2 del jueves y obligó al fabricante japonés a realizar nuevos cambios.
Preguntado por si actualmente está utilizando esa unidad de potencia, Alonso no quiso despejar completamente la duda. “Creo que lo estamos utilizando”. El bicampeón también explicó que el motor empleado ahora no supone una mejora de rendimiento respecto al anterior. Los cambios realizados responden principalmente a la necesidad de gestionar las unidades disponibles para el tramo final de la temporada.
“No, tiene las mismas especificaciones, así que ofrece el mismo rendimiento, pero, obviamente, tuvimos que aceptar algunas sanciones para terminar la temporada. Aún no sé si tendremos que asumir más o no, pero de vez en cuando tenemos que aprovechar los fines de semana en los que somos menos competitivos».
«Ya entonces sabíamos que era uno de esos circuitos en los que había que penalizar para intentar conseguir algunas piezas más nuevas para Malasia y Singapur, donde tenemos más esperanzas”. De esta forma, Aston Martin habría decidido asumir parte del coste deportivo de Bakú para disponer de mayor margen con las unidades de potencia en las próximas citas.
Alonso también habló sobre una de las características que más dificultades generó durante la jornada: el viento. El circuito urbano de Bakú es especialmente sensible a las ráfagas debido a sus largas rectas y a las diferentes direcciones que toma el viento a lo largo del trazado. Para el asturiano, este factor tuvo importancia en uno de sus errores.
“Me salí de la pista; creo que al frenar con viento de cola; a veces te da una ráfaga de viento y el coche no se detiene, sigues avanzando y no hay frenada; en algunas curvas sí que ayuda porque tienes el viento de frente. Típico de Bakú; no creo que sea un Bakú diferente al de cualquier otro año”.
El viento, además, no fue el único elemento externo que Alonso señaló. El estado de la pista también volvió a estar en el centro de sus comentarios. Por otro lado, el piloto de Aston Martin aseguró que no había encontrado grandes diferencias respecto a anteriores visitas a Bakú, pero sí volvió a señalar la suciedad presente habitualmente en el trazado.
Según Alonso, algunos circuitos urbanos cuentan con una preparación más cuidada antes de los Grandes Premios, mientras que Bakú continúa presentando problemas relacionados con el polvo y los residuos sobre la pista. “No recuerdo nada demasiado diferente a otros años; siempre hay polvo. Ya lo comentamos, también con los equipos, que algunos de los circuitos urbanos están muy bien preparados«.
«Singapur siempre está bien preparado, Mónaco también…. Bakú parece estar siempre bastante polvoriento, con bolsas de plástico y otras cosas volando por ahí”. El asturiano considera que las condiciones del trazado pueden influir en el comportamiento de los monoplazas y pidió prestar atención a este aspecto de cara al futuro.
“Mañana va a ser lo mismo, así que tenemos que pensar en cómo preparar mejor Bakú. Es un lugar increíble, con esas largas rectas; creo que mañana habrá muchos adelantamientos. Solo tenemos que asegurarnos de que esté limpio cada día”. Con la última posición de salida ya asumida por la penalización, Alonso no espera una remontada sencilla.
El rendimiento del AMR26 y las características del circuito hacen que el principal objetivo sea aprovechar cualquier oportunidad sin comprometer el monoplaza. El asturiano tiene además presente que después de Bakú llegará una secuencia importante de carreras, con Malasia y Singapur en las dos semanas siguientes.
Por ello, considera prioritario conservar las piezas y evitar daños innecesarios. “Intentar terminar la carrera sin cometer errores como los de hoy y sin estrellar el coche. No nos jugamos muchas posiciones importantes, así que es fundamental mantener el coche en buen estado de cara al triplete».
«Ahora hay tres carreras (después de este sábado, el siguiente domingo en Sepang y el siguiente en Singapur), así que tenemos que cuidar las piezas de serie y cosas por el estilo”. Así, la clasificación deja una situación peculiar para Alonso. Sobre el papel, el resultado es una eliminación en Q1 y la última posición de parrilla, pero el piloto asturiano destaca la evolución experimentada por el Aston Martin y afrontará la carrera con la prioridad de mantener el coche intacto y aprovechar las oportunidades que pueda ofrecer un circuito tan imprevisible como Bakú.

