Fernando Alonso afronta el regreso de la Fórmula 1 a Sepang con la mirada puesta tanto en el presente como en el futuro. El piloto asturiano, que ha renovado su compromiso con Aston Martin, reconoce que no tiene garantías de que la temporada 2027 vaya a ser mejor, pero mantiene intacta la motivación que le ha acompañado durante toda su trayectoria.
Su convencimiento sigue siendo el mismo: mientras se sienta competitivo y conserve las ganas de estar al volante, no encontrará motivos para abandonar la categoría. En la previa del Gran Premio de Baréin, que este año se disputa en el circuito malasio de Sepang, Alonso explicó que su decisión de continuar en la Fórmula 1 responde, principalmente, a una convicción personal.
El bicampeón del mundo no sabe si los próximos meses traerán los resultados que espera, pero sí considera que todavía tiene velocidad y capacidad para competir frente al resto de la parrilla. «No tengo garantías de que la temporada 2027 sea más divertida, pero, ya sabes, es un compromiso que tienes que asumir contigo mismo«.
«Me siento rápido, motivado, siento que estoy disfrutando de lo que hago y, si estoy en casa viendo la televisión o las carreras, siento que puedo hacerlo mejor que ellos», explicó el piloto español. Es precisamente esa sensación la que mantiene vivo su deseo de seguir compitiendo al máximo nivel.
Alonso considera que su motivación no depende exclusivamente de los resultados ni de las perspectivas inmediatas de Aston Martin, sino de la confianza que conserva en sus propias capacidades. Una mentalidad que ya estuvo presente cuando decidió regresar a la Fórmula 1 después de su primera retirada a finales de 2018.
«Eso es lo que sentía, en cierto modo, cuando estaba alejado de la F1 y veía las carreras y pensaba: “Vaya, eso no estaba bien, ya sabes, esto, aquello. Siempre sentía ese fuego interno de estar ahí e intentar hacerlo mejor que ellos, y todavía lo siento, por lo que me dije: Mientras siga sintiendo eso por dentro, creo que no es momento de parar”», añadió.
La continuidad de Alonso también está vinculada a las perspectivas técnicas de la Fórmula 1. El piloto asturiano espera que la próxima temporada permita corregir algunos de los problemas que han condicionado el comportamiento de los monoplazas y, especialmente, el funcionamiento de las unidades de potencia.
El nuevo reglamento ha supuesto un desafío para los equipos y los pilotos, con una gestión energética que ha adquirido un protagonismo fundamental. Por ello, Alonso confía en que el segundo año de aplicación de estas normas permita encontrar un equilibrio más satisfactorio entre los distintos elementos del coche.
«La decisión tuvo más que ver con el reglamento, en lo divertido que es pilotar estos coches. Quizá el año que viene, con la distribución 60-40 y al ser el segundo año con estas reglas, quizá haya un pequeño cambio, un mejor equilibrio en ese aspecto y, como he dicho, demos otra oportunidad», explicó.
El español también hizo referencia a las dificultades relacionadas con las unidades de potencia, uno de los aspectos que más condicionan las expectativas de Aston Martin de cara al futuro. Aunque todavía existen incógnitas sobre lo que sucederá en 2027, considera que el proyecto merece más tiempo para demostrar su potencial.
«Sobre todo en lo que respecta a la unidad de potencia; hemos empezado con mal pie y es una incógnita lo que va a pasar el año que viene, pero creo que se merecen otra oportunidad y siento que soy rápido», concluyó sobre los motivos que han influido en su decisión de continuar.
De esta manera, Alonso deja claro que su renovación no implica que dé por hecho un cambio inmediato en la competitividad de Aston Martin. Su apuesta pasa por seguir trabajando con el equipo y confiar en que la evolución técnica permita mejorar la situación, sin perder de vista la motivación personal que continúa impulsándole a competir.
La vuelta de la Fórmula 1 a Malasia tiene, además, un significado especial para el asturiano. Sepang fue uno de los escenarios más importantes de sus primeros años en la categoría y ocupa un lugar destacado en su trayectoria deportiva, al haber sido el circuito donde consiguió su primera pole position y su primer podio.
El español conserva recuerdos muy concretos de aquellos momentos, hasta el punto de recordar incluso el tiempo que marcó en la clasificación que le permitió hacerse con la primera posición de salida. «Todos han sido buenos momentos aquí, como has dicho, cuando conseguí la pole«.
«Aún recuerdo que fue un 1:37.044, lo recuerdo porque había una camiseta que creo que hicieron algunos aficionados con ese tiempo, 1:37.044», recordó. Aquella primera pole y sus primeros éxitos en Malasia forman parte de una etapa fundamental en la carrera del bicampeón mundial. Sepang también le dejó numerosas experiencias en condiciones meteorológicas extremas, con temperaturas elevadas y una exigencia física que convertía cada carrera en una prueba de resistencia.
«Sepang forma parte de mi vida en la F1, como has dicho: la primera pole, el primer podio, un montón de grandes recuerdos aquí, calor extremo, condiciones extremas», señaló Alonso. Precisamente, las condiciones del trazado malasio llevaron a Alonso a comparar los monoplazas actuales con los que pilotaba durante sus primeros años en la Fórmula 1.
Desde su experiencia, la evolución técnica de los coches ha cambiado notablemente las exigencias físicas a las que se enfrentan los pilotos, aunque considera que Sepang seguirá siendo un desafío para toda la parrilla. El asturiano cree que los sistemas actuales de los monoplazas y la manera en la que se gestionan las diferentes fases de la vuelta han reducido parte de la dificultad que experimentaban los pilotos en el pasado.
«Creo que ahora los coches actuales de F1 son más fáciles de pilotar, con todas las ayudas que tenemos y la velocidad a la que cogemos las curvas, recargando las baterías; pero en el pasado, creo que la mitad de la parrilla no habría podido terminar la carrera porque las condiciones eran muy, muy duras», afirmó.
Para ilustrar esa diferencia, Alonso recordó una de las experiencias más exigentes que vivió en Sepang durante su trayectoria. El español subió al podio en 2005, pero el esfuerzo realizado durante la carrera fue tan intenso que apenas podía mantenerse en pie al terminar.
«Recuerdo que en 2005 subí al podio y no podía ver a los mecánicos porque estaba muy agotado, tuve que apoyarme en las rodillas, no podía mantenerme en pie, así que fue brutal», relató. El piloto de Aston Martin espera que el trazado vuelva a ofrecer un desafío importante en su regreso al calendario, especialmente por las condiciones ambientales y las características del circuito.
«Es un circuito increíble y creo que va a ser un reto para todos también esta temporada», concluyó el bicampeón español. Así, el regreso a Sepang reúne dos elementos importantes para Alonso: los recuerdos de una etapa en la que comenzó a construir su trayectoria en la Fórmula 1 y la motivación que todavía le impulsa a competir.
Su futuro con Aston Martin sigue rodeado de incógnitas deportivas, pero el asturiano tiene clara la razón por la que continúa: mientras conserve la velocidad, las ganas y ese fuego interno, considera que todavía no ha llegado el momento de retirarse.


