El Gran Premio de Bélgica volvió a ser un fin de semana para olvidar para Fernando Alonso. El piloto asturiano cruzó la meta en la 19ª posición. Sin embargo, más allá del discreto resultado, las declaraciones del bicampeón del mundo tras la prueba de Spa-Francorchamps acapararon la atención al dejar abierta una importante incógnita sobre su continuidad en la Fórmula 1.
Alonso calificó la carrera como «estándar», una más dentro de una temporada en la que Aston Martin no ha conseguido abandonar la zona baja de la parrilla. Pero el español sorprendió al reconocer que su decisión sobre seguir compitiendo en 2027 no dependerá del rendimiento que está ofreciendo el equipo en este complicado 2026.
«Mi decisión no depende del rendimiento de este año. Este año hemos empezado con mal pie y no puedo basar mi decisión para el año que viene en un rendimiento que no es realista. Creo que este no es el verdadero potencial del equipo. Es mucho mayor de lo que vemos. Mi decisión tiene que ver con el reglamento; conducir estos coches en circuitos como Spa o antes en Silverstone no es lo que sueño para el futuro», afirmó.
Las palabras del ovetense suponen un giro respecto a la idea de que una mejora del proyecto de Aston Martin facilitaría automáticamente su continuidad. Alonso dejó claro que el verdadero factor será cómo evolucionen los monoplazas bajo el reglamento vigente y las sensaciones que le transmitan al volante, más allá de los resultados inmediatos.
Eso sí, el piloto español mantiene la esperanza de que el panorama cambie a partir del próximo Gran Premio de Hungría, donde Aston Martin estrenará un importante paquete de actualizaciones tras once carreras sin modificaciones significativas en el AMR26. «Llevamos ya 11 carreras con este coche y será la primera carrera en la que lleguemos con un paquete actualizado«.
«Será crucial para nosotros entender la dirección de la puesta a punto de ese coche y aprender todo lo que podamos», explicó. Mientras tanto, el balance de Spa volvió a reflejar las limitaciones del monoplaza británico. Alonso insistió en que el equipo aprovechó la carrera para seguir recopilando información técnica de cara al desarrollo del coche.
«Llevamos 11 carreras en la misma posición y no ha cambiado. Esperemos que sirvan los datos tomados para el equipo, la aerodinámica y los motores, ya que cambiamos muchas cosas como la batería y varios componentes nuevos. Espero que la prueba sea buena para todos estos componentes y que estemos listos para el próximo fin de semana», señaló.
El español también reconoció que las expectativas depositadas en el proyecto de Aston Martin eran mucho mayores al inicio del año. La llegada de Adrian Newey y la futura asociación con Honda habían disparado la ilusión dentro del equipo, pero la realidad ha sido muy distinta. «Teníamos grandes esperanzas puestas en este reglamento, en la llegada de Newey al equipo y el motor Honda«.
«Las expectativas eran muy altas y no las hemos cumplido. No ha sido difícil, simplemente ha sido decepcionante. Queríamos ver el coche en Barcelona o en Baréin, pero ahora nos lo hemos tomado como un reto. Queremos volver ahí y a la carga, espero que Budapest sea el primer paso hacia ese rendimiento. Volver y, con suerte, en la dirección correcta para el equipo«, comentó.
Con apenas unos días de margen hasta la cita en Hungaroring, Alonso ya centra toda su atención en comprobar si las novedades del AMR26 permiten iniciar la esperada recuperación. «Tengo curiosidad para saber cómo irá y sacar el máximo partido en cada libre», concluyó el piloto asturiano, confiando en que Hungría marque, por fin, el comienzo de una nueva etapa para Aston Martin.
