Fernando Alonso ha reconocido que Aston Martin atravesó un momento de sorpresa durante el desarrollo inicial del AMR26, después de comprobar que el monoplaza no estaba ofreciendo el nivel de competitividad que el equipo esperaba. El piloto español ha explicado que las primeras sensaciones con el coche dejaron claro que era necesario cambiar el rumbo, aunque asegura que el equipo identificó rápidamente el camino que debía seguir.
El AMR26 llegaba con grandes expectativas por parte de Aston Martin, especialmente después del importante trabajo realizado durante el invierno. Sin embargo, las primeras evaluaciones del monoplaza dejaron una realidad diferente a la esperada y obligaron a la escudería de Silverstone a analizar dónde se encontraban sus principales problemas.
Alonso reconoce que descubrir esa situación fue un golpe inesperado. «Fue un shock sentir que no íbamos en la dirección correcta. Fuimos menos competitivos de lo que esperábamos». La reacción del equipo, no obstante, fue rápida. Según explica el bicampeón del mundo, desde las primeras jornadas quedó identificado el camino que Aston Martin debía tomar para intentar solucionar las deficiencias del AMR26 y mejorar su rendimiento.
«Desde el día uno quedó claro el camino a seguir». Esta situación ha obligado a Aston Martin a trabajar en una dirección diferente a la inicialmente prevista, pero Alonso considera que el proceso de aprendizaje también puede resultar importante de cara al futuro.
El piloto español mantiene la confianza en la capacidad del equipo para corregir los problemas detectados y aprovechar el potencial de su estructura técnica. A pesar de reconocer abiertamente la decepción inicial, Alonso mantiene una perspectiva positiva respecto a lo que está por venir y confía en que el trabajo realizado termine dando sus frutos.
«Soy optimista sobre el futuro». Las palabras de Alonso reflejan así dos momentos claramente diferenciados en la evolución del AMR26: el impacto inicial al comprobar que el monoplaza no era tan competitivo como se esperaba y la posterior identificación del camino que Aston Martin considera necesario seguir.
Con el desarrollo de la temporada avanzando, el objetivo de la escudería pasa ahora por transformar ese aprendizaje en mejoras sobre el asfalto y sentar las bases de un proyecto capaz de acercarse progresivamente a las expectativas que existían alrededor del AMR26.

