El español Álex Palou dejó claro que el nuevo circuito urbano de Arlington promete convertirse en uno de los más emocionantes del calendario de la IndyCar. El cuatro veces campeón de la categoría aseguró que el trazado combina dificultad técnica, variedad de curvas y una experiencia de conducción extremadamente divertida.
La carrera forma parte de la tercera ronda de la temporada 2026 y se disputa por primera vez en un circuito temporal de 4,39 kilómetros y 14 curvas, trazado que rodea instalaciones deportivas emblemáticas como el AT&T Stadium y el Globe Life Field en Arlington, Texas. Durante una rueda de prensa con la presencia de Pitlane Motor, Palou no ocultó su entusiasmo por la experiencia de conducir en el nuevo trazado.
“Me encanta. Es una locura. Es súper divertido de manejar”, afirmó el piloto español. “Tiene muchas curvas diferentes: hay algunas donde puedes atacar mucho y te sientes como un superhéroe, pero en otras tienes que levantar porque el agarre cambia muchísimo”. El actual campeón de la IndyCar explicó que el circuito presenta una mezcla de retos que obliga a los pilotos a adaptarse constantemente.
Uno de los aspectos que más llamó su atención fue la irregularidad del pavimento. “Es muy bacheado, mucho más de lo que esperaba, lo que lo hace aún más desafiante”, señaló. “Pero justamente por eso es tan divertido”. Para Palou, el diseño del trazado también recuerda en algunos aspectos al circuito urbano de Nashville, aunque con una característica importante: es más amplio y ofrece mayores posibilidades de adelantamiento.
“El circuito es bastante ancho, lo que creo que será muy bueno para la carrera”, comentó. “Hay varias zonas donde se podrá intentar un adelantamiento, no solo en la recta principal”. Uno de los principales desafíos para los equipos en Arlington será encontrar el equilibrio adecuado en la puesta a punto del monoplaza.
El circuito presenta múltiples tipos de pavimento, desde asfalto viejo hasta concreto y zonas pintadas, lo que provoca cambios constantes en los niveles de adherencia. Según Palou, esta característica obliga a los ingenieros a encontrar compromisos en la configuración del coche.
“El problema es que no puedes preparar el coche demasiado agresivo para un sector específico porque todo cambia mucho a lo largo de la vuelta”, explicó. “Necesitas cosas diferentes en distintos sectores del circuito”. Otro aspecto que genera cierta preocupación entre los pilotos es la zona de entrada a pits, que podría resultar complicada durante la carrera debido a su estrechez.
Palou describió la sensación de llegar a esa zona a alta velocidad como particularmente intimidante. “Cuando entras al pit parece que hay un incinerador esperándote ahí”, comentó entre risas. “Tal vez sería bueno tener un poco más de espacio”. En cuanto a la salida de pits, el español considera que la situación no es tan complicada como parece en los mapas del circuito, ya que la línea de compromiso ayuda a mantener separados a los autos que salen de boxes y a los que circulan por la pista.
Más allá de estos detalles, Palou considera que el circuito de Arlington exige prácticamente todas las habilidades de un piloto para ser competitivo. Cuando se le preguntó qué tipo de conducción premia este trazado, su respuesta fue contundente. “Todo”, respondió. El español llega al fin de semana ubicado quinto en el campeonato, aunque ya logró una victoria esta temporada en el GP de St. Petersburg.
Tras dominar el campeonato durante más de un año, el piloto de Chip Ganassi Racing busca recuperar terreno en la clasificación general y consolidarse nuevamente como uno de los principales aspirantes al título. Con un circuito nuevo, múltiples zonas de adelantamiento y condiciones de pista que evolucionarán constantemente, el debut de Arlington promete ofrecer una de las carreras más impredecibles y espectaculares de la temporada.
