Álex Palou ya no es solamente una de las grandes figuras de la IndyCar: a sus 29 años, el español se convirtió en pentacampeón de la categoría, consiguió su cuarto campeonato consecutivo y estableció una de las rachas más extraordinarias en la historia del automovilismo estadounidense.
El piloto de Chip Ganassi Racing aseguró el título en Milwaukee después de finalizar décimo en la carrera que cerró el atípico fin de semana. Con ello, sumó su quinto campeonato en seis temporadas, una hazaña inédita en la categoría y que lo coloca únicamente detrás de A.J. Foyt y Scott Dixon en títulos totales.
Su campaña de 2026 refleja el dominio: seis victorias, ocho poles, siete podios, 12 top cinco, 14 top 10, 12 carreras lideradas y 673 vueltas en punta. Además, se convirtió en el piloto más joven en alcanzar cinco campeonatos de IndyCar. Palou reconoció que todavía le resulta difícil dimensionar lo que acaba de conseguir.
Frente a Chip Ganassi y Barry Wanser, dos de las personas que han acompañado su ascenso, el español puso el campeonato en perspectiva. “No puedo. Es muy difícil, hombre. Es difícil ponerlo en palabras”, confesó en una rueda de prensa con Pitlane Motor presente.
El piloto recordó que su objetivo inicial ni siquiera era convertirse en campeón de IndyCar. Su sueño era simplemente llegar a la categoría y convertirse en piloto profesional. “Nunca pensé que sería piloto de IndyCar. Nunca pensé que podría lograrlo. Nunca pensé que tendría la oportunidad de ser un piloto profesional de carreras. Ese era mi sueño”, explicó.
La oportunidad llegó cuando Chip Ganassi le abrió las puertas de un equipo que acababa de conquistar el campeonato con Scott Dixon en 2020. Desde entonces, Palou asegura sentirse como si estuviera viviendo dentro de una nube. “Desde entonces siento que he estado en esta increíble nube donde todo ha sido muy bueno para mí”, señaló.
El español también dejó claro que no sabe cuánto tiempo podrá mantenerse en la cima, pero su intención es disfrutar cada momento. “No sé cuánto va a durar esto. Un año, 10 años, 15, cinco años. No sé cuánto tiempo vamos a poder estar arriba. Pero estoy disfrutando cada día con este equipo, con este coche”.
La prensa internacional destacó precisamente esa combinación entre dominio y humildad: Palou alcanzó cinco coronas en seis años, cuatro de ellas consecutivas, igualando la marca histórica de Sébastien Bourdais. Para Chip Ganassi, el quinto campeonato de Palou representa algo todavía mayor que una nueva corona para su escudería.
El propietario de Chip Ganassi Racing consideró que están presenciando una etapa generacional protagonizada por el piloto español. “Estamos en medio de algo generacional aquí, un piloto generacional”, afirmó. Ganassi recordó que ganar cuatro campeonatos consecutivos ya había ocurrido anteriormente, pero que conseguir cinco títulos en seis años nunca se había logrado en la historia de la categoría.
“Eso es algo sin precedentes. Estamos en medio de eso ahora mismo. Y no ha terminado”, sentenció. El propietario también reconoció que jamás imaginó que su organización llegaría a este nivel. Con el campeonato de Palou, Chip Ganassi Racing alcanzó 18 títulos de IndyCar, superando a Penske como la organización más laureada de la categoría.
Ganassi explicó que su filosofía siempre ha sido proporcionar a sus pilotos las herramientas necesarias y permitirles hacer su trabajo sin interferencias. “Siempre quiero darles a los pilotos lo que necesitan y lo que no necesitan. Intento darles el equipo, las personas, las herramientas que necesitan. Me mantengo fuera de su camino”, explicó.
Para él, el éxito no pertenece únicamente a Palou. Antiguos pilotos, patrocinadores, ingenieros y trabajadores que han pasado por la organización también dejaron su huella en el campeonato. “Es un solo equipo. Todos trabajamos juntos. Todos intentamos ganar”, resumió. Y, pese a la celebración, Ganassi ya piensa en el siguiente campeonato. Reveló que cuando felicitó a Palou, la respuesta del español fue inmediata: “Hagámoslo de nuevo”.
Con el campeonato asegurado, Palou y Chip Ganassi Racing llegarán a Laguna Seca sin la presión de disputar el título, pero con una motivación especial. El equipo prepara un homenaje a Alex Zanardi, histórico piloto de Ganassi fallecido este año, mediante el característico “thunderbolt” en el auto de Palou.
Ganassi explicó que correr en Laguna Seca tendrá un significado especial tanto por la presencia del homenaje como por la historia que el propio equipo ha construido en ese circuito. “Es muy, muy especial”, afirmó Ganassi, quien recordó incluso que él mismo subió al podio en Laguna Seca en 1983.
Wanser destacó que el homenaje a Zanardi hará todavía más significativo el cierre de temporada. Para Palou, mientras tanto, la gran pregunta ya no es si puede ganar otro campeonato, sino hasta dónde puede llegar. Ganassi considera perfectamente posible que alcance ocho títulos, mientras que Palou mira con respeto las marcas de A.J. Foyt, con siete campeonatos, y Scott Dixon, con seis.
El español sabe que todavía tiene camino por recorrer para entrar definitivamente en ese grupo histórico, pero no esconde su ambición. Su presente ya es extraordinario: cinco campeonatos en seis años, cuatro consecutivos y una edad de apenas 29 años. Además, Palou explicó que su aparente facilidad para ganar no refleja todo el trabajo detrás de escena.
“No es fácil, hombre. Es difícil”, respondió. La diferencia, según el propio campeón, está en que puede concentrarse casi exclusivamente en conducir porque confía plenamente en que su equipo hará su trabajo. “No tengo que preocuparme por si las paradas serán buenas, si las estrategias estarán bien. Solo tengo que concentrarme en mí mismo, en esforzarme y divertirme”, explicó.
Incluso en el dominio de la era híbrida, Palou atribuyó buena parte del éxito al trabajo de Honda y a la adaptación del equipo al sistema introducido en 2024. El resultado es una combinación que parece difícil de detener: un piloto que sigue aprendiendo, un equipo que continúa desarrollándose y una organización que ya convirtió su 18º campeonato de IndyCar en un récord histórico.
Y mientras Milwaukee fue el escenario de su consagración, Palou ya mira hacia adelante. Porque, como resumió Ganassi después de felicitarlo, el pentacampeón no pidió tiempo para disfrutar el éxito: pidió volver a ganar.

