Alex Palou volvió a demostrar por qué Barber es uno de sus circuitos favoritos al conseguir una nueva victoria. El piloto de Chip Ganassi Racing lideró 79 de las 90 vueltas y logró su segundo triunfo de la temporada, además del vigésimo primero de su trayectoria en IndyCar.
Aunque la diferencia final sobre Christian Lundgaard fue de más de 13 segundos, Palou reconoció tras la carrera que el dominio no fue tan sencillo como pareció desde fuera. “Fue una carrera muy dura. Tuvimos muchos problemas. Tuvimos que usar un set de neumáticos primarios usados en el tercer stint, algo que nunca hacemos”, confesó el español en una rueda de prensa con Pitlane Motor presente.
El vigente campeón explicó que junto a su estratega, Julian Robertson, esperaba una carrera marcada por el uso de neumáticos blandos, pero las condiciones del circuito terminaron favoreciendo a los primarios negros. Ese cambio obligó al equipo del coche número 10 a improvisar sobre la marcha y recurrir a un juego de neumáticos usados que ya había sido utilizado.
Palou admitió que ese stint se sintió eterno. “Fueron 21 vueltas, pero se sintieron como 50”, bromeó el piloto catalán. De hecho, el español señaló que desde el warm-up supieron que la carrera no sería favorable para los neumáticos blandos, lo que cambió completamente la planificación original del equipo.
A pesar de que Palou dominó gran parte de la carrera, Lundgaard fue una amenaza constante en la segunda mitad de la prueba. El danés contaba con dos juegos nuevos de neumáticos medios, debido a que no avanzó al Fast Six en clasificación, lo que le permitió acercarse peligrosamente al líder durante varios momentos.
Sin embargo, una mala parada en pits terminó por arruinar cualquier posibilidad real de pelear por la victoria. De hecho, Palou admitió que Lundgaard tenía el ritmo suficiente para desafiarlo. “Creo que pudo haber sido una carrera que Lundgaard ganara. Si solo ves el resultado, parece que fuimos mucho más rápidos que todos, pero no fue así”, afirmó.
El piloto español explicó que el momento más delicado llegó después de su última parada, cuando regresó a pista en medio del tráfico y tuvo que pelear con varios autos rezagados mientras intentaba conservar la ventaja. En la salida de pits protagonizó un momento tenso con Mick Schumacher, con quien rodó lado a lado hasta incluso tocar el césped.
“Tuve que ir por ello. No sabía si cabían dos autos ahí ni qué tan agresivo iba a ser Mick”, relató. Después también perdió tiempo peleando con Dennis Hauger, situación que pudo costarle varios segundos y permitir que Lundgaard lo alcanzara. La victoria en Barber permitió a Palou convertirse en el primer piloto con dos triunfos en la temporada 2026 y acercarse a solo dos puntos del liderato del campeonato, que todavía pertenece a Kyle Kirkwood.
Además, el español mantiene una impresionante relación con Barber, donde ya suma tres victorias y donde consiguió también su primer triunfo en IndyCar en 2021. La carrera de este año tuvo otra particularidad: por segundo año consecutivo, todos los autos terminaron la competencia, algo poco común en IndyCar debido a los constantes incidentes y banderas amarillas.
Palou reconoció que, pese al resultado contundente, no fue una tarde sencilla. “No prefiero carreras así. Prefiero cuando todo sale perfecto y no tienes problemas”, comentó entre risas. Sin embargo, el español volvió a salir victorioso en uno de sus trazados predilectos y llegará con impulso a la siguiente cita del campeonato en Long Beach, donde buscará asaltar definitivamente la cima de la clasificación.
