Ya hace trece años que el alemán empezó oficialmente en una escudería de F1 (en Toro Rosso, concretamente, allá por el año 2008). De hecho, han pasado catorce primaveras desde que un jovencísimo Vettel, en sustitución del piloto de la nombrada escudería Scott Speed, estuvo a punto de quedar tercero en el GP sobre mojado de Japón y consiguió quedar cuarto en el de China. Parece una tontería hablar ya de aquellos remotos años en los que Vettel ya apuntaba a maneras y brillaba cada vez que salía a una pista.

Al fin y al cabo, ¿qué es un segundo puesto en el mundial de F1 de 2009 comparado con los cuatro títulos consecutivos que consiguió desde 2010 en adelante? Pero es que la carrera de Seb ya apuntaba a maneras mucho antes de su primer mundial. Igual que su compatriota, Michael Schumacher, el joven alemán ya era inclasificable conduciendo. Un espectáculo.

De la competición alemana a la internacional: un historial de récords

Ocho años estuvo el pequeño Vettel compitiendo, como casi todos los futuros pilotos de la categoría reina del automovilismo por excelencia, en karts. Poco después, con solo 16 años, el alemán ya brilló en su propio país en el mundial de Formula BMW Alemania: segundo puesto en su primer año dentro de la competición, siendo el mejor rookie de la temporada, antes de llevarse el título de campeón al año siguiente con 18 victorias de 20 y 387 puntos de los 400 que podría haber conseguido.

A los 18 años, ya tuvo su primera oportunidad a bordo de un monoplaza de Fórmula 1. Fue el probador de la escudería Williams poco antes de, en 2007, correr en Indianápolis en sustitución de Kubica y terminar la carrera en octavo lugar, convirtiéndose en el piloto más joven de la historia en puntuar.

Sebastian Vettel

Toro Rosso, la primera parada de un rompedor viaje

Con Scott Speed fuera de juego, Sebastian Vettel (con 20 años por aquel entonces) se convirtió en el segundo piloto de la escudería. ¿Su mejor terreno de juego? Las carreras en mojado. Aunque empezó la temporada a medias y no había tenido casi la oportunidad de probar un monoplaza de Fórmula 1, el joven alemán estuvo a puntito de conseguir su primer podio en la primera carrera que corrió, el GP de Japón, donde un toque con Mark Webber saliendo tras el safety car les costó la carrera a ambos.

Poco después, consiguió acercarse muchísimo al podio de nuevo con un espectacular cuarto puesto (de nuevo sobre mojado) en el circuito de China. Por supuesto, tal y como se veía venir, Toro Rosso fichó a Sebastian y el piloto alemán compitió oficialmente para ellos en el año 2008 en su primera temporada en la Fórmula 1. Y no tardó mucho en subirse al podio... al primer escalón. Italia, mojado de nuevo, dominando en pista durante toda la carrera y saliendo desde la pole. Y Vettel ni se lo creía. "Estaba sorprendido durante la carrera".

"Acababa de ver por primera vez la bandera de cuadros yendo primero. Había ganado mi primer GP. No entendía nada, y empecé a pensar ¿qué tengo que decir en una situación así?. Al final mi ingeniero, un tío muy callado, me dijo por la radio que acababa de ganar el GP de Italia. Yo encendí la radio y empecé a hablar muy despacio y contenido, dándole las gracias a la gente. Es absurdo, trabajas toda tu vida para un momento así y, cuando por fin pasa, no sabes ni dónde estás. Pero después de la vuelta de enfriamiento, todo encajó, y encendí la radio de nuevo para gritar mi agradecimiento, esta vez, en italiano".

Red Bull, un paso más cerca del primer campeonato

El viaje de Vettel en Red Bull fue bastante más largo que su paso por Toro Rosso. Un joven piloto ya preparado para ascender y competir con los peces grandes después de demostrar su potencial al mando del STR3. Empezó en la escudería austriaca en 2009 como sustituto de David Coulthard, pero no le fue tan bien en su primer año con los colores de Red Bull. Eso sí, el alemán no tuvo ningún problema para remontar y convertirse en uno de los pilotos protagonistas del campeonato: cuatro victorias (una de nuevo sobre mojado dominando en Shanghái) antes de llevarse también el oro en Silverstone, Suzuka y Abu Dhabi con el RB5.

Pero varios errores le alejaron poco a poco del campeonato, quedando en segundo lugar en la clasificación de pilotos. Por supuesto, si algo demostró Sebastian Vettel los dos años que compitió en Fórmula 1 fue que no iba a tardar mucho en llevarse su primer mundial. Y 2010 fue el año. Tal y como le ha pasado este año a Max Verstappen a principio del año, Vettel empezó liderando las dos carreras de la temporada (Baréin y Australia) hasta que unos problemas mecánicos en el coche le dejaron fuera de combate.

Algunos errores pequeños le costaron varias victorias, igual que en 2009, pero casi siempre salía desde la primera línea de la parrilla: en 10 de 19 carreras se llevó la pole. Parecía insuficiente según se acercaba el final del año, con Alonso y Mark Webber más cerca del título, pero los dos pilotos tuvieron problemas en la última carrera en Abu Dabi y Sebastian Vettel arrasó en pista. El alemán, campeón del mundo de Fórmula 1. Con contrato hasta 2014 y el RB7 en plena forma, Vettel se llevó 15 de 19 poles en el mundial de 2011 y ganó 11 de las carreras.

Sebastian Vettel

Se llevó su segundo título cuatro carreras antes de que terminara el mundial. Y, de nuevo, defendió su título en el año 2012, aunque Fernando Alonso no se lo puso nada fácil y Vettel tuvo un poco de mala suerte. Consiguió darle la vuelta a la tabla después del descanso de verano, pero pareció en Interlagos que se le había acabado la racha de mundiales: un golpe en la primera vuelta le dejó con el coche dañado el resto de la carrera. Se las apañó para quedar en sexto lugar, suficiente para, con el segundo puesto de Alonso, ganar su tercer mundial consecutivo.

El último título de Vettel fue en 2013, aunque con muchos menos contratiempos (excepto la polémica victoria en Malasia donde ignoró las órdenes de equipo y adelantó a Webber): se convirtió en cuatro veces campeón de Fórmula 1 a tres carreras del final de campeonato. Y, por si fuera poco, batió el récord de victorias consecutivas con nueve carreras en el primer escalón del podio.

Un cambio de aires con acento italiano

2014 fue el último año en que Sebastian Vettel lució los colores de la escudería austriaca. Con Daniel Ricciardo como su nuevo compañero en su último año en Red Bull, anunció a final de temporada que fichaba por Ferrari, sustituyéndole Max Verstappen. Claro, que la temporada de Ferrari en el año 2014 fue una decepción comparada con la de Red Bull. No ganaron ni una sola carrera, cosa que cambió de cara a 2015. Es verdad que Vettel no se llevó el mundial, pero lideró con Ferrari los cambios en el monoplaza y demostró que aún le quedaban trucos bajo la manga.

Victoria sorprendente en Melbourne por delante de los dos Mercedes, que, aunque terminaron siendo más fuertes que él, fue el que más guerra les dio sin lugar a dudas. De hecho, hasta estuvo por delante de Nico Rosberg en la tabla hasta el final de la temporada. Por desgracia, 2016 no fue tan buen año. Malas decisiones estratégicas por parte de la escudería cuando había que mantener la calma para seguir liderando la carrera (dèja vu, ¿eh, Sainz y Leclerc?) le costaron varias victorias al piloto alemán. No le cambiaron los neumáticos en bandera roja en Australia, le pararon muy pronto en Canadá en un VSC...

sebastian vettel - scuderia ferrari - gp de belgica 2019 f1
Sebastian Vettel

En 2017 estuvo a punto de conseguir su quinto título. Lideró la primera mitad del año, pero entre el accidente con Raikkonen y Verstappen en Singapur y los fallos técnicos en Japón, Hamilton le quitó el liderazgo y se llevó el título en México, a pesar de la victoria de Vettel en Brasil. Y 2018 no fue diferente. Los errores del piloto alemán le costaron, de nuevo, su quinto título: penalización en Austria, choque en Francia con Valtteri Bottas y accidentes en la primera vuelta de carrera en Italia, en Japón con Verstappen y en Austin con Ricciardo.

No tuvo mejor suerte sus dos últimos años en la escudería. En 2021, el piloto alemán fichó por Aston Martin y abandonó a los de Maranello, que ficharon a Carlos Sainz como compañero de Charles Leclerc después del paso del español por McLaren.

La carrera de Vettel, en cifras

El piloto alemán ha participado en 389 Grandes Premios, con 80 poles, 83 victorias, 63 vueltas rápidas y sí, la friolera de 176 podios desde que empezó en aquel lejano 2008. Ha sido cuatro veces campeón del mundo, por supuesto, pero casi todos los años en los que se quedó a punto de llevarse el quinto, Vettel se mantuvo dentro del top 3. Ha trabajado con Webber y con Ricciardo en Red Bull, con Kimi Raikkonen y Charles Leclerc en Ferrari y con Lance Stroll a bordo del Aston Martin.

Y sí, 2022 es el último año de la estrella en el campeonato, pero una cosa está clara: Sebastian Vettel es, sin duda, uno de los mejores pilotos que ha visto la Fórmula 1 desde que se inauguró. Y sus compañeros en la parrilla no son los únicos que le van a echar de menos. La F1 no dice adiós a un piloto, dice adiós a parte de su historia.

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