OPINIÓN | Jamie Chadwick, rozando la perfección en lo que va de temporada de las W Series

Ya van cuatro paradas del calendario de la competición automovilística femenina por excelencia y la británica de 24 años parece determinada a demostrar que no hay dos sin tres. Jamie Chadwick, la vigente campeona de las W Series y piloto de Jenner Racing (Williams) junto con la americana Chloe Chambers, ha vuelto a marcharse de un fin de semana de carreras con otro trofeo y otro paso por el primer escalón del podio.

Es más, la británica está completando un brillante año de récords personales: primera victoria en casa (ganando en Silverstone después de hacer la pole) y un 100% de victorias en lo que va de temporada, ganando las cuatro carreras que se han disputado y colocándose en lo alto de la tabla con 100 puntos. Claro, la primera conclusión a la que se puede llegar viendo los resultados de Chadwick después de la "época dorada" de Hamilton en la Fórmula 1 es: igual la británica lo tiene muy fácil. Diferencia entre la capacidad de las escuderías, suerte... Al fin y al cabo, es verdad que Lewis ganó 4 mundiales seguidos (escapándosele el de 2016 con Rosberg), pero Mercedes era una bala plateada y las demás escuderías no tenían casi nada que hacer.

Porque Hamilton ganó 4 títulos de piloto, pero Mercedes ha ganado 8 años consecutivos el mundial de constructores. Por algo será. Pero no es el caso de Jamie. Evidentemente, la competición femenina no mueve ni de lejos tanto dinero como la Fórmula 1 en cualquiera de sus categorías: ni la F3, ni la F2 ni la categoría principal. Es más, el asiento en cualquiera de las competiciones hasta ahora masculinas sí conlleva una inversión económica, razón por la que Chadwick ha dicho que no daba todavía el salto. En cambio, la W Series es de acceso gratuito con una recompensa para el campeón del título de medio millón de dólares, cantidad todavía insuficiente para acceder a categorías superiores.

¿A dónde voy con esto? A que, igual que en el mundo deportivo en general, el dinero sí importa. Y, obviamente, no va a ser igual de rápido ni de eficaz un coche de un campeonato con poca inversión económica que el de una que está desbordado económicamente. Solo hay que ver los tiempos de la W Series y los de la Fórmula 3, por ejemplo. La vuelta de pole de Jamie Chadwick en Silversone fue de 1:56.758; la de Zak O'Sullivan, poleman de F3, fue de 1:44.597. Hay casi diez segundos de diferencia. Pero bueno, obviando el tema económico, aunque Jamie ha ganado todos los campeonatos que se han disputado de la W Series, ninguno lo ha empezado con la soltura que está teniendo este año.

La última campeona de Silverstone fue Alice Powell, por ejemplo, compatriota de Chadwick. Y digo que está siendo un año "casi" perfecto porque no consiguió la primera pole del año, se la llevó a casa Nerea Martí después de una vuelta de escándalo en el circuito de Miami. En el resto de carreras, la británica sí ha reafirmado el liderato: victoria en el doblete americano, pole y victoria en Barcelona y pole y victoria en Silverstone. Y es una lástima que no le sirva de mucho sin el dinero suficiente para poder dar el salto a otras categorías.

Está igualado el terreno de juego dentro de las W Series, pero Jamie ya ha demostrado de qué es capaz dos veces, y parece dispuesta a demostrarlo una tercera. Muchos pilotos han llegado a la F3, a la F2 e incluso a la F1 sin conseguir la mitad de los títulos que tiene ella con 24 años, pero parece que se le va a resistir el asiento en la siguiente categoría. Habrá que conformarse de momento con verla volar por los circuitos del escaso calendario de la W. ¿Será capaz de subir la apuesta a cinco victorias consecutivas y 125 puntos en el campeonato con tres poles?

Comparte este artículo:

¡Buscamos redactores!

¿Te gustaría escribir con nosotros y ser parte de este equipo que cada día va a más? Si quieres más información, pincha aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.