OPINIÓN | El éxito más allá de la F1: Takuma Sato

A raíz de la (ya no tan reciente) victoria de Marcus Ericsson en las 500 Millas de Indianapolis, tuve una idea para hacer una serie de artículos. La idea consistía en artículos centrados en pilotos que estuvieron en la orbita de Formula 1 pero que, por una razón u otra, no pudieron entrar o triunfar en la categoría. Sin embargo, una vez fuera de ella, destacaron más, ganando muchas más carreras. Por último, la idea es hacer una valoración de si merecen o no una segunda oportunidad en la F1.

Para empezar, me gustaría empezar esta pequeña "sección" hablando de un piloto que, precisamente, estuvo en la mencionada edición de la Indy500. No obstante, la posición en parrilla y la estrategia no le acompaño. Un piloto que era tan bueno como irregular en su paso por la F1. Considerado como uno de los mejores pilotos asiáticos de la historia de la F1, hablamos de Takuma Sato.

Los inicios y su paso por la F1

Sato nació en Tokio en 1977 y empezó su carrera en 1998 en la Formula 3 Japonesa. Rápidamente demostró que era un piloto talentoso, pues quedó tercero de la F3 británica en el año 2000. Sin embargo, el talento del japonés salió a relucir en 2001, ya que ganó el GP de Macao, la F3 británica (ganando 12 de 25 carreras) y la Formula 3 en el mismo año. Esto le abrió las puertas de la categoría de la F1, dónde en el mencionado 2001 ya era piloto de pruebas de British American Racing gracias al apoyo proporcionado por Honda.

En 2002, debutó oficialmente con Jordan, dónde solo logró una quinta posición en Suzuka, siendo apalizado por Giancarlo Fisichella. Al año siguiente, firmó como piloto de BAR y allí estuvo por tres años. Su mejor resultado en el equipo británico fue la tercera posición que consiguió en el Gran Premio de los Estados Unidos 2004 y quedando octavo en el campeonato, con 34 puntos. No obstante, su agresividad y su poca regularidad (por ejemplo, en 2004, antes del mencionado podio, sufrió tres retiros seguidos) le bajaron de ese coche.

Para suerte de él, en la F1 entró un equipo japonés llamado Super Aguri, equipo que no tenía muchos recursos y, gracias al apoyo de Honda, Sato fichó por Aguri en 2006. Allí estuvo otros tres años, dónde su mejor temporada fue 2007, en la que consiguió los únicos 4 puntos de la historia del equipo, incluido un sexto puesto en Canadá. Terminando la temporada 2008, el futuro del piloto japonés era incierto, pues el jefe del equipo, el expiloto Aguri Suzuki, anunciaba la desaparición del equipo. Sin embargo, una esperanza aparecía, ya que el equipo Toro Rosso valoraba su incorporación para la temporada 2009. No obstante, el equipo de Faenza, al no ser lo suficientemente joven para el puesto.

El éxito después de la F1

La temporada 2009 fue de parón para el japonés, ya que en 2010 se incorporó a la IndyCar de la mano del equipo KV Racing. En su primera temporada, no sumó podios y su mejor resultado fue un noveno lugar. En 2012, fichó por Rahal Racing, dónde consiguió su primer podio en Sao Paulo (sí, la IndyCar corrió en Brasil entre 2010 y 2013) y repitió en Toronto con una segunda posición. Al año siguiente, fichó por AJ Foyt, dónde se quedó hasta 2016. Precisamente, en 2013, consiguió su primera victoria en Long Beach y una segunda posición en Sao Paulo.

En 2015, consiguió una segunda plaza en Detroit y en 2017 fichó por el equipo Andretti. Y es con este equipo que alcanzaría la gloria máxima ganando las 500 Millas de Indianápolis, siendo el primer y único asiático (hasta ahora) en ganar dicha carrera. Al año siguiente, volvió a Rahal, dónde ganó en Portland y se subió al podio en Iowa también. En ese equipo estuvo cuatro, dónde en 2019 ganó dos carreras (Ilinois y Alabama) e hizo dos terceros (Indy500 y Detroit). Sin embargo, su mejor año fue 2020, dónde se proclamó dos veces ganador de las 500 Millas y fue segundo en Ilinois. En 2022, cambió de equipo a Dale Coyne, dónde actualmente compite.

¿Merece una segunda oportunidad?

La respuesta es bastante sencilla: No, pero muy rotundo. Primero de todo, he ido nombrado sus logros a lo largo del artículo. Sin embargo, son muy pocos, teniendo en cuenta lo que destacó y que tiene más de 20 años de trayectoria (sí, es cierto, muchos pilotos no ganan la Indy500 dos veces, pero hay palmarés más interesantes para entrar en la categoría que el de Sato). Además, ni siquiera ha conseguido destacar en otras categorías (no hay que olvidar su experiencia en la primera temporada de la Formula E)

A continuación, destaca su espectacular irregularidad. Ese factor fue el que le echó de BAR en 2006 y el que le echó, en cierta manera, de la F1 sin poder llegar a Toro Rosso. Esto es lo que ha provocado también que no haya llegado a triunfar en la categoría americana. Por ejemplo, ha habido años que no he mencionado nada, como 2011, 2014 o 2021, ya que no consiguió nada destacable esas temporadas. Eso sí, ha mejorado a lo largo de los años ese apartado, pues los resultados así lo demuestran. Vigésimo primero fue en 2010 a séptimo en 2020.

Sin duda, ha ido mejorando en ese sentido, apartando un poco su agresividad desmedida. Aún así, no es suficiente para ser considerado un piloto muy bueno o superlativo. En resumen, Takuma Sato es un piloto que su tiempo en la F1 ya pasó. De hecho, ni siquiera considero que sea un piloto que debería haber entrado en la F1 (y menos, en ese tiempo, ya que no era un piloto tan completo como lo es ahora). Sin embargo, eso no niega que sea un piloto rápido, extremadamente talentoso (sin duda, el mejor piloto japonés de la historia de la F1), pero muy poco regular y que no trae muchos puntos.

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