Carlos Sainz, tras la debacle de Ferrari en Bakú: "Es muy frustrante"

Debacle absoluta para Ferrari en el Gran Premio de Azerbaiyán. Una vez más, los de Maranello protagonizan una actuación desastrosa causada por unos problemas de fiabilidad que cada vez son más frecuentes. El primer contratiempo lo sufrió Carlos Sainz cuando el sistema hidráulico de su monoplaza desfalleció, provocando su retirada de la prueba. Un varapalo más para el español, que tanto sus propios errores como la mala fortuna están suponiendo una enorme losa a lo largo de este año.

El despropósito de los italianos no finalizaba aquí. Para completar una nefasta jornada, una más después de los descalabros de Barcelona y Mónaco, el motor de Charles Leclerc explotó dejando por el camino una tremenda humareda mientras lideraba la prueba. De esta manera, el monegasco pierde una carrera yendo en primera posición por tercera carrera consecutiva, un hecho inconcebible para alguien que está luchando por el título.

El propio Sainz ha reconocido que el equipo se está enfrentando a momentos tremendamente difíciles y frustrantes: "Tras nueve vueltas gestionando los neumáticos, deseaba comenzar a demostrar mi verdadero potencial. Al entrar en la curva sentí un fallo en el cambio y todo se apagó. El abandono de Charles añade aún más leña al fuego. Es un día difícil para todos nosotros. Durante la temporada atravesaremos diferentes circunstancias y esta es, sin lugar a dudas, una de las más desmoralizantes. Haremos todo lo posible por recuperarnos".

El madrileño acumula tres retiradas en las ocho primeras carreras de la temporada, una estadística demoledora. "De momento, estos malos tragos ocurren con demasiada frecuencia. No está siendo un camino sencillo, pero debemos mantener la cabeza fría, con paciencia y optimismo de cara al futuro", ha apuntado el de Ferrari. Tras la prueba de Bakú, el campeonato ha dado un golpe de efecto muy relevante, no solamente en el mundial de pilotos, sino también en el de constructores.

Verstappen lidera con 21 puntos de ventaja sobre Pérez, y 34 de diferencia respecto a Leclerc. El caso de Sainz es incluso más desalentador, ya que posee un déficit de 67 puntos con el holandés. Una distancia que, si bien no es imposible de recortar, pensar en lograrlo representa prácticamente una utopía, en vista de la tendencia que se está desarrollando. No obstante, Sainz no baja los brazos: "Tenemos un buen equipo para pelear por el título. Nos estamos enfrentando a los actuales campeones del mundo, una gran escudería como Red Bull".

"Ellos también tuvieron quebraderos de cabeza con la fiabilidad en Baréin y Australia. Ahora hay que centrarse en aprender de los errores para que no se vuelvan a repetir", ha concluido el piloto español.

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