OPINIÓN | ¿Fieles hasta el final? ¿O hasta que dejes de ganar? Así somos en España

Nos hemos vuelto a enganchar. Eso dicen las audiencias, las noticias, portadas y hasta se nota en el ambiente. El cambio de normativa, el regreso de Fernando Alonso, Carlos Sainz en Ferrari y el carisma de Max Verstappen o Charles Leclerc han vuelto a poner la F1 en órbita en nuestro país. Ver ganar a Hamilton y Mercedes un fin de semana si y al siguiente más de lo mismo durante tantos años, agota hasta al más duro de los aficionados.

Y el necesario soplo de aire fresco que fue la victoria de Verstappen en el mundial de 2021, no hace sino demostrar las ganas que teníamos todos de que por fin terminase la tiranía de los de Brackley de una vez por todas. El espectador español medio de F1 busca emoción, incertidumbre (si llueve, mejor) y que los nuestros ganen. Pero también buscan un enemigo a quien "odiar", rivalidad encarnizada, y que pasen cuantas más cosas mejor, pero sin que afecten a Sainz y Alonso.

Seamos sinceros, no me imagino a gran parte de nosotros vitoreando a Hamilton. Incluso habiendo ganado 7 mundiales, ser una leyenda del motor y convertirse por mérito propio en historia de este deporte. Aún así, con todo eso, no nos cae simpático, cuesta quererle. Y encima, todos le cogimos manía en 2007, por esa sensación de niño mimado que Ron Dennis tanto se empeñó en hacer evidente. Todos recordamos la violencia y el odio que destilaban a Rafael Nadal en París cuando ganaba un Roland Garros tras otro.

Burlas en la prensa, acusaciones de dopaje, incluso desde altas esferas del estado pero han pasado los años, y esos silbidos y abucheos ya no lo son. Ahora son aplausos y vítores ante una leyenda que engrandece cada día. Nadal conquistó Francia a base de humildad y victorias. Hamilton no nos ha conquistado. No somos franceses, nuestras pasiones son casi tan fuertes como nuestros odios. ¿Por qué no te gusta el Barcelona? Porque soy del Madrid. Y punto. Así somos. Y esto, es lo que hace que la F1 haya vuelto a darnos fuerte.

Esa sensación de que hay grandes villanos luchando contra nuestros héroes. Verstappen es el tipo duro de las películas, el monstruo final del juego que o tienes un buen día o te amarga la tarde. Leclerc es el tipo amable, que cae bien, pero su pecado es estar en Ferrari, y bien sabe Dios, que Carlos es nuestro piloto número 1 en el equipo. Pérez, Hamilton, Russell, Norris, todos grandísimos pilotos que hacen más dura cada victoria. Este año hay nivel, los pilotos están respondiendo. Los equipos... ya no tanto.

Fiabilidad y órdenes de equipo en Red Bull, un muro acobardado en Ferrari, Alpine dejando pelear a cuchillo a sus pilotos... Queremos películas emocionantes, sí, pero que ganen los buenos. Si no, la peli es mala. No la recomendamos. Todo esto lo tenemos tan interiorizado, que forma parte de nuestro ADN patrio. Nos malacostumbramos a principios de siglo. Soy español ¿a qué quieres que te gane? se convirtió en nuestro mantra. Y en la F1, sorprendentemente también.

Porque Alonso nos llenó de ilusión, Gené y de la Rosa, ya estaban, pero nos daba igual. El carro del triunfo es más grande que el de los que se quedan atrás. La rivalidad engancha, y la pelea, también. Netflix pierde audiencia en España, la F1 gana. Vamos por buen camino.

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1 pensamiento sobre “OPINIÓN | ¿Fieles hasta el final? ¿O hasta que dejes de ganar? Así somos en España

  1. Verdades como puños.
    Lo que queremos es que ganen los nuestros (yo el primero) y no somos capaces de reconocer el mérito más allá de nuestras fronteras. Sólo nos enganchamos a un deporte cuando nos toca lo patrio. Se debería juzgar a un deportista por lo que hace independientemente de donde sea, si es bueno y es de aquí mejor, sino aplauso y a seguir creciendo.
    Gran artículo, te seguiré.
    😉😉.

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