Fernando Alonso: "El quinto puesto era factible"

Sensación agridulce para Fernando Alonso en la clasificación del Gran Premio de Mónaco. En el aspecto positivo reside la competitividad de su Alpine, sorprendente tras lo visto en las sesiones de entrenamientos libres. Los dos monoplazas de la escudería francesa accedieron a la Q3, aunque el asturiano a punto estuvo de caer eliminado, como ha venido sucediendo en las pruebas anteriores. Con su ingreso en la última ronda de la clasificación, el objetivo estaba cumplido.

Alonso había hecho realidad los mejores pronósticos al domar una máquina cuyo potencial mejoraba con el transcurso de los giros. De hecho, un virtuoso primer intento en la Q3 colocó al bicampeón en la quinta posición, por delante de del McLaren de Lando Norris y los dos Mercedes. Pese a que se auguraba una actuación brillante, no estaba todo dicho. Tanto Norris como Russell superaron el crono de Fernando en la segunda vuelta, de modo que los instantes finales iban a decidir el resultado final.

Tocaba arriesgar más que nunca, acariciar los muros de Mónaco sin sobrepasar los límites. Desafortunadamente, Alonso los traspasó y colisionó contra las protecciones tras perder el punto óptimo de frenada. Un error de conducción de quien sabía que debía jugar su última carta, consciente de los peligros que ello acarreaba. El de Alpine, clasificado en la séptima plaza, reconoció su culpa al bajarse del monoplaza: "Cometí un error en la quinta curva. Comencé la vuelta con los frenos demasiado fríos, lo que fue perjudicial en el desarrollo de la misma. Pensé en abortar el giro y, posteriormente, cambié configuraciones en el volante y el reparto de frenada".

"En Mónaco no hay tiempo suficiente para tener tantas cosas en mente. La verdad es que podría haber conseguido un resultado mejor, el quinto lugar era factible. Finalizar la clasificación con un error no deja un buen sabor de boca", señaló un Alonso ligeramente decepcionado con lo sucedido, aunque sabedor de que salir séptimo aporta muchas opciones de cara a la carrera. El ovetense también ha hecho referencia a las probabilidades de lluvia en la carrera, un hecho que podría generar una situación caótica, así como una enorme imprevisibilidad.

Sin duda, un Gran Premio sobre el asfalto mojado sería más complicado para los pilotos, pero abriría puertas a los que, como Alonso, no tienen demasiado que perder. "La lluvia provocaría mucho estrés. Quizás sea bonito verlo desde la tele, pero, en caso de confirmarse, será una tarde muy larga para nosotros", concluyó el asturiano.

Comparte este artículo:

¡Buscamos redactores!

¿Te gustaría escribir con nosotros y ser parte de este equipo que cada día va a más? Si quieres más información, pincha aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.