Daniel Ricciardo y McLaren vuelven a la victoria en el día que el halo salvó la vida de Lewis Hamilton

¿Cómo pueden pasar tantas cosas en una carrera tan tranquila? El Gran Premio de Italia 2021 volvió a ser, como en el 2020, una carrera en la que pasaron pocas cosas pero todas concentradas en pocas vueltas. Si el año pasado ganó Pierre Gasly, este año la victoria se llevó Daniel Ricciardo, que vuelve a lo más alto de un podio y, con él McLaren, que además firmó un doblete gracias al segundo puesto de Lando Norris. ¿Y Max Verstappen y Lewis Hamilton? Los dos contendientes al título se van de Monza sin puntos tras un aparatoso accidente que dará mucho que hablar, y que pudo haber terminado en tragedia de no ser por el halo.

La carrera empezó con la sorpresa de que Lewis Hamilton salía con neumáticos duros frente a los neumáticos medios del resto de los coches de alrededor. Todos pensamos en que Hamilton lo iba a pasar mal. Sin embargo, para sorpresa de todos, el inglés salió tan bien que adelantó sin problemas a Lando Norris y a punto estuvo de hacerlo con Max Verstappen (al que había adelantado Daniel Ricciardo en los primeros metros de la salida), pero el holandés no cedió ni un palmo y Hamilton se tuvo que ir fuera para evitar el toque, siendo adelantado de nuevo por Lando Norris.

Un poco más abajo, Carlos Sainz era sorprendido por Antonio Giovinazzi que lo adelantaba a él y, por metros, no pasaba también a Charles Leclerc. Pero en ese intento de adelantamiento, Giovinazzi se pasaba de pasada y se iba, reincorporándose con fuerza a la pista y siendo tocado por Carlos Sainz, provocando el trompo del piloto de Alfa Romeo y un coche de seguridad virtual que rompió toda la emoción de la primera vuelta.

Tras el coche de seguridad virtual llegó a la carrera la tranquilidad. Tan solo Valtteri Bottas y Sergio Pérez, muy fuera de posición, dieron picante a la carrera y supieron ganarse su sitio en la pista a base de adelantamientos en un circuito dónde, con estos coches, es casi imposible adelantar. El propio Lewis Hamilton se mostraba incapaz, de nuevo, de pasar a Lando Norris.

Hasta las paradas, dónde Hamilton pasó por fin a Norris, pero es que, como siempre en Monza, se juntó toda la carrera en una pocas vueltas. En la vuelta 23, el líder de la carrera, Daniel Ricciardo, entraba a boxes a cambiar neumáticos. En la vuelta 24, Verstappen entraba para asegurar su posición respecto a Ricciardo y Hamilton pero Red Bull falló en la parada, teniendo al holandés 11 segundos parado. Lo justo para salir pegado a Lewis Hamilton. Un Lewis Hamilton que, en esa misma vuelta 24, había adelantado a Lando Norris. En la vuelta 25, pararon Norris y Hamilton, y el de McLaren volvió a ganarle la posición por una parada lenta de Mercedes. Lo justo para que el inglés saliera al lado de Max Verstappen y se desatara la polémica.

Verstappen y Hamilton llegaron juntos a la curva 1. Verstappen intentó el adelantamiento y ninguno cedió. Y Verstappen voló, pero literalmente. El de Red Bull siguió empujando por fuera de la pista, sobre los pianos, y su coche salió disparado al tocar la rueda trasera del coche de Mercedes, saliendo por los aires y aterrizando sobre el coche de Hamilton. Y pese a toda la polémica, debemos celebrar que Lewis Hamilton siga vivo, porque la realidad es que sin el halo, la rueda trasera de Verstappen habría impactado directamente contra el casco de Hamilton.

Con los dos contendientes al título fuera (y muy enfadados), la clasificación era una locura. Daniel Ricciardo seguía liderando pero ahora con opciones claras de ganar. El australiano solo tuvo que hacer una buena resalida para evitar el intento de adelantamiento de un Charles Leclerc que estaba segundo y volar hacia la victoria. El Ferrari estuvo segundo por poco tiempo, ya que Norris, Pérez y Bottas tardaron poco en dar buena cuenta de él. McLaren tenía el doblete en su mano y desde el muro dieron rápido la orden de no luchar para volver a ganar de nuevo tras mucho tiempo.

Bottas era favorito a la victoria tras el coche de seguridad, pero el alerón trasero de Sergio Pérez frenó su remontada y ahí se quedó hasta el final de la carrera. El mexicano fue sancionado con cinco segundos por adelantar a Leclerc y no devolverle la posición y finalmente terminó por detrás del piloto monegasco. Carlos Sainz (en un fin de semana demasiado discreto) no pudo aprovechar el momento y terminó 6º, por detrás del mexicano.

Por detrás, Fernando Alonso terminaba 8º y Esteban Ocon 10º, en un fin de semana dónde el Alpine no ha estado en ningún momento ni se le ha esperado. George Russell firma sus primeros puntos "de verdad" con Williams y terminó 9º, entre los dos coches franceses.

La F1 se va de Monza con otro podio loco, formado por Ricciardo, Norris y Leclerc. La carrera dará que hablar, tanto por el avance increíble de McLaren con este doblete como, sobre todo, por el accidente entre Verstappen y Hamilton. Queda mucho Mundial todavía.