La dura rehabilitación que enfrentó Cristina Gutiérrez para competir en Groenlandia

Cristina Gutiérrez explica en detalle las dificultades que debió superar para ser parte del X-Prix del Ártico tras sufrir una dura lesión en su espalda. Hace dos meses y medio, la española Cristina Gutiérrez sufrió la fractura de dos vértebras mientras competía en el Rally de Kazajistán, cita válida por la Copa del Mundo FIA de Cross-Country. Increíblemente logró llegar al final de la carrera y obtuvo el triunfo en la categoría T3, pero a partir de allí comenzó un complejo proceso de recuperación para poder estar este fin de semana en la tercera ronda de la historia de la Extreme E.

“Han sido unos meses bastante intensos para mí porque competí en Kazajistán para una prueba puntuable para el campeonato del mundo. Íbamos liderando el rally y en la última etapa en el kilómetro 13 de lo que creo que eran 260 más o menos tuve una compresión muy fuerte y me fracturé dos vértebras. No lo supe hasta que llegué al hospital”, comenzó su explicación la piloto del equipo X44. “Fue un momento muy complicado porque tuve que aguantar muchísimo dolor para llegar al final. Conseguí terminar y ganar el rally y cuando llegué me llevaron al hospital, me hicieron la radiografía y me dijeron que tenía dos vértebras rotas y me tenía que quedar ahí”.

“Entonces perdí el chárter que venía de vuelta porque Kazajistán está cerrado por el COVID y fue una peripecia poder salir de ahí, estuvimos cinco días sin poder salir tumbada en una cama e intentando volver a España”. Una vez de regreso en su país, Cristina arrancó una difícil rehabilitación con el claro objetivo de tomar parte del X-Prix del Ártico. “El primer mes fue con un corsé que no podía moverme. Era pasar de estar de pie a tumbada, porque sentada me lo prohibieron. Y el único momento en que podía quitarme el corsé era durmiendo. Perdí mucha musculatura y al cabo de mes y medio empecé a hacer ejercicio. Ha sido una recuperación con mucho trabajo porque han sido en torno a seis o siete horas diarias todos los días, sin descanso, así que ha sido un verano muy complicado".

"Pero sí que es verdad que tenía muchas ganas de estar en Groenlandia, de disfrutar de este paisaje tan bonito y de estar otra vez con mi equipo aquí dándolo todo”, explicó. Este pasado viernes pudo subirse por primera vez a un coche de competición luego de su lesión al disputar las pruebas libres en Groenlandia, donde la española logró comprobar su forma física. “Ha sido un shakedown para mí bastante especial porque venía sin haber probado la espalda en un coche de competición, con lo cual he salido bastante cauta y sabiendo que no contaba para nada, entre comillas, esta prueba”.

“Sí es verdad que quería sentirme bien con mi espalda, con mi cuerpo, y así ha sido. Al final he hecho la vuelta muy tranquila, viendo cómo me encontraba así mañana estar segura de salir dándolo todo”, contó quien junto a su compañero Sébastien Loeb lograron el tercer mejor tiempo del día. Está claro que luego de tanto trabajo para estar en Groenlandia, Cristina Gutiérrez irá por todo en busca de un gran resultado este fin de semana en el X-Prix del Ártico