La F1 se pone dura: nada de entrometerse en las decisiones de los comisarios

El incidente entre Lewis Hamilton y Max Verstappen que acabó con éste último contra las protecciones en un espectacular accidente en la primera vuelta de la carrera del domingo del GP de Gran Bretaña, aún sigue dando mucho que hablar. Y es que tanto Toto Wolff como Christian Horner presionaron a los comisarios de carrera que estaban revisando la acción. A Michael Masi, director de carreras, no le parecía mal que los equipos hablaran con los comisarios y dijo que era una práctica muy común.

Lewis Hamilton

Pero tras lo ocurrido éste fin de semana, el australiano ha dado marcha atrás advirtiendo a los equipos de que no tolerarán visitas espontáneas a los comisarios. En un comunicado enviado a todos los equipos, Masi dijo que el acceso a los comisarios (para cualquier persona que no sean los oficiales necesarios de la FIA), solo se permitiría con "autorización previa" o como resultado de una citación. Se les ha dicho a los equipos que si se descubre que infringen esta última pauta, podrían enfrentarse a sanciones en virtud del Artículo 12.2.1.i del Código Deportivo Internacional de la FIA.

Este establece que se considerará que se ha cometido una infracción si un competidor ha fallado "en seguir las instrucciones de los oficiales pertinentes para la celebración segura y ordenada del evento". Las sanciones por una falta como esa pueden variar desde una reprimenda hasta la descalificación.