¿Cómo será la F1 en la temporada 2022? Presentamos todas las novedades

Recientemente, la FIA presentó un prototipo de lo que resultará ser la traza general de los monoplazas de la temporada que viene. Lejos de lo que han sido, bajo reglamento, las últimas evoluciones técnicas, lo que se viene es más bien una revolución. Revolución técnica. ¿Revolución de la parrilla? Luego les comparto mi punto de vista. El cambio de reglamento no viene motivado como un fin para sacudir el orden de parrilla actual, sino como un enfoque decidido a incrementar los adelantamientos, reducir costes y hacer por ende la F1 más accesible y atractiva a nuevas marcas, aumentar la seguridad y, por último, avanzar hacia un entorno más sostenible. Sí, en el motorsport.

F1 2021

Lo que mayormente llama la atención del espectador es la simplificación aerodinámica. En líneas generales, todo el cambio está focalizado a reducir las turbulencias que quedan a la zaga de los monoplazas. Los neumáticos causan un alto porcentaje del drag (y con ello, turbulencias), y para reducirlo se ha acudido a carenarlos. Neumáticos que cambian también, pasando las llantas de 13 a 18 pulgadas, con sus respectivos tapacubos. Los flaps verticales y planos de las alas frontales y traseras pasan a ser onduladas. Además, se recupera el efecto suelo. Dos cavidades se prolongarán desde los pontones hasta el difusor, inyectando aire limpio en la parte inferior de la estela del monoplaza, disminuyendo el aire sucio que iría directo al ala delantera del perseguidor.

De este modo, se mejora cuantitativamente la eficiencia de los monoplazas. Destacar que las cavidades no son como las de antaño. Esta vez no hay faldillas, sino unas aletas que canalizan el aire sin inmiscuirse en la peligrosidad del sellado del suelo. Además, el difusor crece de manera ostentosa respecto a los coches de 2021, con el mismo fin. Se puede deducir, como consecuencia, que los coches serán muy subviradores, debido a la descompensación de baja carga delante frente a excesiva carga atrás. Los bargeboards tan complejos de hoy en día desaparecen. Estos elementos recogen la turbulencia del ala trasera y la canalizan debidamente hacia la parte trasera. De esto se encargarán el carenado de los neumáticos y los túneles laterales.

La reducción de la estela de los bólidos se ve traducida, inmediatamente, en una pérdida de carga aerodinámica del monoplaza perseguidor inferior a la actual. Se calcula que, para la configuración 2021, la pérdida de carga el coche cazador decrece hasta el 55%. Con la configuración 2022, solamente caería al 85%, aproximadamente. Esto permitirá a los pilotos acercarse decididamente al piloto de delante y poder luchar con él sin verse atrapado en la tela de araña de su aire sucio. En cuanto a seguridad, se alarga el morro del monoplaza, incrementando la estructura de impacto frontal. También crecerán las protecciones laterales del habitáculo.

Otro elemento novedoso es la adición de una película plástica que impedirá que los elementos aerodinámicos se desmenucen por la pista con un toque, evitando pinchazos. El techo presupuestario, en vigor ya desde este año, hace ver comprometidas las evoluciones a lo largo de la temporada. Se recortan las horas de túnel de viento y de CFD. Los materiales de construcción deberán ser comerciales y quedan prohibidos materiales especiales o exclusivos, diseñados específicamente para el desempeño en F1

Los combustibles deberán contener al menos un 20% de combustible reciclable. Este porcentaje irá incrementándose con los años. A propósito, los motoristas deberán poner a disposición de los equipos cliente, obligatoriamente, los combustibles a los equipos cliente, así como los mapas motor. Con todos estos cambios cualquiera podría pensar que el año que viene podríamos ver al frente un Ferrari, o un Alpine. A continuación, y muy brevemente, mi lectura. El orden de parrilla se fundamenta, básicamente, en dos pilares: potencia y aerodinámica.

F1 2022

Y en última instancia, el piloto. ¿Qué ocurre cuando se simplifica la aerodinámica? Que se castiga más a aquellos que compensan la pobre propulsión, con un paquete aerodinámico soberbio. Y se regresa, inequívocamente, a una especie de 2014 donde el motor constituye el epicentro del rendimiento del monoplaza. Se deben estar frotando las manos en McLaren, Williams y Aston Martin.