Christian Horner revela que Ferrari estaba muy dispuesta a suministrar motores a Red Bull a partir de 2022

Honda abandonará la Fórmula 1 y Red Bull pasará a montar su propio departamento de motores para mantener las actuales unidades de potencia cuyos derechos les cederá la marca japonesa. Sin embargo, antes de llegar a esto Red Bull mantuvo conversaciones con todos los motoristas de la parrilla para ser cliente de alguno de ellos. Conversaciones que, ahora, ha desvelado Christian Horner en el podcast Beyond The Grid. El austríaco ha afirmado que Ferrari se mostró muy favorable para suministrarle motores este año, pero las condiciones parecían excesivas a Red Bull.

Red Bull

Al ser preguntado por las negociaciones con los motoristas, Christian Horner dijo: "Lo más natural era tener una discusión con los proveedores existentes. Con Mercedes fue una conversación muy corta, Toto Wolff obviamente no estaba particularmente interesado en eso. Renault, dentro de sus aspiraciones de equipo no incluían suministrar a un equipo como Red Bull".

"El más dispuesto era Ferrari. Tuvimos algunas conversaciones exploratorias. Pero ser un cliente, tener que aceptar toda la integración, particularmente con las nuevas regulaciones que se avecinan, sería una píldora enormemente dura de tragar", añadió Horner.

"Fue entonces cuando empezamos a explorar la posibilidad. Vale, ¿cómo podemos asumir este reto a la manera de Red Bull? y ver si podíamos llegar a un acuerdo con Honda para el futuro inmediato. La congelación era fundamental para eso, de lo contrario no habríamos tenido la capacidad de desarrollar un motor".

"Dar ese paso, y es un gran paso, y un paso audaz, para tomar el control de nuestro propio destino como proveedor de motores y traer todo bajo un mismo techo en Milton Keynes, nos convertiría en el único equipo, aparte de Ferrari, en tener todo dentro de una instalación", dijo Horner para finalizar la respuesta.

Horner también habló sobre su relación con Honda: "Nos habría encantado que se quedaran más tiempo. Estamos a punto de entrar en una congelación para los próximos tres años, por lo que los costes están más controlados. Han trabajado muy duro para situarse en una posición competitiva".

"Pero, sin duda, el año que viene queremos mantener algún tipo de relación. Obviamente, no voy a entrar en los detalles de las discusiones, pero esperamos tener un aterrizaje lo más suave posible", dijo para finalizar.