Pirelli culpa de los reventones de Bakú a Red Bull y Aston Martin

Pirelli ha concluido su investigación de los accidentes de Lance Stroll y Max Verstappen durante el Gran Premio de Azerbaiyán y ha llegado a la conclusión de que los dos coches corrían con presionas más bajas de lo esperado. En un primer momento la marca italiana echó la culpa a las condiciones de carrera, pero tras la investigación ha llegado a esta nueva conclusión, a la vez que afirma que Red Bull y Aston Martin no rompieron ninguna regla.

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Mario Isola, en declaraciones a los medios de comunicación previas a la celebración del Gran Premio de Francia, aseguró que ambos equipos corrían con neumáticos con menos presión de la esperada: "Lo que ocurrió en Bakú es simplemente que las condiciones de carrera esperadas eran diferentes en comparación con las condiciones de carrera reales, y eso creó el fallo. Cuando hay mucha energía en los neumáticos, con una presión inferior a la esperada, el resultado es que en el flanco se produce lo que llamamos ondas estacionarias".

"Las ondas estacionarias están poniendo una gran cantidad de energía en el flanco interior del neumático. Y en un momento dado, el neumático se rompe. Eso es lo que ocurrió, y la razón por la que tuvimos esta situación en Bakú", concluyó Isola.

Isola también explicó como determinan las presiones para cada carrera: "Cuando preparamos las prescripciones, recibimos las simulaciones y consideramos los márgenes. Se simulan las cargas previstas, la carga aerodinámica o la velocidad, por lo que no es exactamente el valor que encontramos en pista. Y en este caso, en Bakú, también encontramos algunos parámetros que no eran exactamente los que encontramos en pista".

"En ese caso, no conseguimos esas condiciones, no porque los equipos estuvieran haciendo algo en contra del reglamento, sino porque buscaban como siempre el rendimiento, y eso creó un escenario diferente al que esperábamos. Y el escenario diferente fue que, principalmente, los neumáticos funcionaban con una presión inferior a la esperada", añadió Isola.

Mario Isola, no obstante, quiso descartar la idea de que los equipos estuvieran haciendo algo ilegal: "Si el reglamento no dice que hay una presión de funcionamiento que hay que respetar, no puedo decir que estuvieran haciendo algo en contra del reglamento en su búsqueda de más rendimiento. Si respetan la presión de salida, están cumpliendo el reglamento. Si el año que viene ocurre lo mismo, cuando nosotros, con el sensor de serie, impongamos una presión de carrera, en ese caso estarán en contra del reglamento. Pero este año no es el caso".