La Sindicatura de Comptes señala la mala gestión del Circuit durante el 2018

La Sindicatura de Comptes, órgano fiscalizador externo de cuentas de la comunidad autónoma de Cataluña, ha publicado un informe sobre la gestión realizada por la entidad gestora del Circuit de Barcelona-Catalunya durante el año 2018. Hasta 34 anomalías y 9 acciones para salvar el circuito son señaladas por el órgano en su informe, además de señalar que el circuito ha generado unas pérdidas de manera "continuada" desde el año 2014.

28,66 millones de euros generó de pérdida el circuito desde el año 2014. El órgano atribuye estas pérdidas "a unos ingresos propios insuficientes que disminuyeron en los últimos ejercicios y a unos gastos que no fueron ajustados a la baja". Los cánones para acoger la Fórmula 1 y MotoGP ascendieron ese año a 10,2 millones de euros.

Unas pérdidas que salían directamente del bolsillo del ciudadano español y, en concreto, del catalán, ya que la Sindicatura hace hincapié en su informe en que las pérdidas generadas corrían a cuenta del gobierno autonómico catalán, ya que los otros socios de la sociedad no aportan dinero: "El RACC y el Ayuntamiento de Montmeló han incumplido de manera continuada el régimen de aportaciones acordado en julio del 2013". Esto obligó a la Generalit a realizar "mayores aportaciones de capital".

El sistema de financiación del circuito es muy criticado en el informe, ya que se basa "en continuas operaciones de ampliación y reducción del capital para limpiar las pérdidas generadas". Además de esto, el informe recoge irregularidades en la gestión de la política de precios, modificaciones de los contratos con la Fórmula 1 y MotoGP no recogidas en los contratos, la no formalización de los movimientos del RACC o el ayuntamiento de Montmeló o el excesivo gasto de personal procedente de empresas de trabajo temporal.

Por ello, el informe recoge las acciones que la Sindicatura de Comptes ve necesarias para el circuito, siendo la más importante para ellos la "reestructuración del sistema de financiación". "Se hace del todo necesaria la elaboración de un plan de viabilidad realista para evaluar la continuidad de la actividad de CCSL", dice el informe de manera contundente.

El informe insta al circuito a "prever anualmente recursos suficientes para hacer frente al gasto". Estos recursos, según el informe deberían ser propios, de los socios de la sociedad. Durante el 2018, la venta de entradas solo cubrió 10,8 millones de los 25 (21 de F1 y 4 de MotoGP) que costaba el canon de albergar las carreras.

Tal es la exactitud del informe que hasta insta a la organización del circuito a reforzar su seguridad en los sistemas informáticos. O, algo que parece increíble que no exista, a crear una relación de los puestos de trabajo en el circuito. La sensación es de descontrol absoluto en el circuito.

Josep Lluís Santamaría, director del circuito, ha respondido al informe alegando que buena parte de las acciones que recomienda ya están siendo tomadas por la actual directiva. No obstante, y a tenor de lo que dice el informe, le queda trabajo al director del circuito para mantener la viabilidad del mismo y que podamos seguir viendo a los Fórmula 1 sobre su asfalto.