Cara y cruz en la historia de Sebastian Vettel con Ferrari

Corría el mes de noviembre del año 2014. Ferrari hacía oficial la salida de Fernando Alonso del equipo, para confirma casi al instante la llegada de Sebastian Vettel. El alemán provenía del equipo Red Bull, con cuatro títulos mundiales como experiencia y llegaba al equipo que desde 2007 no conseguía el título. La historia de amor que se transformó en odio comenzó su camino en 2015 precisamente en Melbourne.

Sebastian Vettel

Australia abría, como es tradición la temporada y Vettel hacia su debut en Ferrari. Partiendo cuarto, el alemán consigue su primer podio y comienza su sueño con Ferrari de la mejor manera porque unos días después logra su primera victoria con el equipo en Malasia. En total, Vettel consiguió 14 victorias vestido de rojo, 12 poles y 55 podios, junto con el hecho de que fue dos veces subcampeón en 2017 y 2018.  

Siendo este último su mejor temporada con Ferrari. En 2016 no registró victorias y sólo debió conformarse con 4 podios siempre ocupando el último escalón del mismo. 2017 fue una buena temporada para la dupla Vettel-Ferrari. Fueron los únicos que pusieron a Mercedes en jaque y superaron en varias carreras al equipo alemán.

De hecho, Vettel se debatió solo contra los dos Mercedes, ya que Kimi Raikkonen nunca estuvo a la altura del alemán. Con 4 victorias y 4 segundos puestos, Vettel llegaba a Spa con 14 puntos de ventaja sobre Hamilton, siendo Ferrari muy competitivo en esa pista.

Pero desde ahí hasta el final de la temporada Vettel cometió muchos errores que fueron capitalizados por la competencia tirando la ventaja a la basura en esa gira asiática. La imagen de la salida en el GP de Singapur todavía perdura en las retinas de los tifosis, ya que Vettel arriesgó demasiado provocando el abandono de ambos Ferrari. Pero la temporada que comenzó a precipitar el desenlace de esta novela fue sin dudas 2018.

F1

Acabando 2017 muy cerca de Lewis Hamilton, Vettel comienza la temporada dispuesto a romper la hegemonía de Mercedes. Tras una primera mitad de temporada muy competitiva llega el GP de Alemania. Un golpe a la moral de Vettel y del equipo. El alemán lideraba cómodo el GP pero cuando marchaba detrás del safety car se despista terminando contra las barreras. Ese fue sin dudas el momento donde la confianza se fue por la borda.

Si bien Vettel consigue el podio en Hungría y una victoria en Spa, la confianza del alemán estaba próxima a recibir otro golpe. Monza recibía a Ferrari con ganas de volver a ver un hijo de la Scuderia en lo más alto del podio pero Vettel volvió a cometer un error en la primera vuelta. Con ambos Ferrari adelante en la parrilla de salida, Vettel fue muy agresivo con su compañero y terminó con un trompo que lo envió al fondo del grupo.

El alemán remontó hasta la 4° posición final lo que demostró que el coche estaba para más ese domingo. 2019 fue una de las peores pesadillas para Vettel. La llegada de un joven compañero como Charles Leclerc, haría que no tenía pensado ser escudero del alemán sino su primer rival. La relación entre ellos nunca fue color de rosa y los roses en pista comenzaron a suceder.

Vettel con Leclerc

Leclerc parecía estar decidido a transformarse en el número uno del equipo. En una temporada donde el rendimiento no era el esperado, con dos victorias consecutivas de Leclerc la moral de Vettel se termina de desplomar y si faltaba algo para completar el negro panorama de Vettel fue el choque con su compañero en Brasil que deja a ambos fuera de carrera.

Vettel ya veía que Ferrari pretendía cambiar de ciclo y apostar por Leclerc que sin dudas era más rápido que Vettel. Por otro lado, la temporada 2020 comenzó más tarde de lo habitual debido a la pandemia del COVID-19, pero entonces llego la sorpresa del anuncio de que Ferrari y Vettel separaban sus caminos. Se preveía que eso sucediera pero no que se anunciara tan pronto.

La fuerza de Leclerc fue opacando a Vettel que ya estaba en caída de su rendimiento. 2020, su última temporada con Ferrari está marcada por lo lejos que está el alemán del resto. Es un año donde Vettel parece no tener tanta presión y dejó de cometer errores en pista, pero el SF1000 no está tendiendo su mejor temporada.

El podio en Turquía es un premio para Vettel que corona su ciclo en Ferrari. No por el trofeo ganado en esa carrera sino por el significado de haberlo conseguido en una pista con condiciones que sacan lo mejor de los pilotos. Este final no es el que soñó Vettel, que deseaba emular a su héroe de la infancia, el que lo llevó a querer ser pilotos de carrera, Michael Schumacher.

Formula One F1 - Turkish Grand Prix - Istanbul Park, Istanbul, Turkey - November 15, 2020 Ferrari's Sebastian Vettel celebrates on the podium with a trophy after finishing the race in third place Pool via REUTERS/Kenan Asyali

Pero el demonio de Ferrari se devoró otro  campeón del mundo. La política de Ferrari es despiadada y no reconoce pergaminos en su afán por volver a ser rey.