Romain Grosjean: "No me arriesgaré a perder la movilidad de mi mano el resto de mi vida"

Romain Grosjean quería volver en Abu Dabi, pero no a cualquier precio. El francés tiene todavía dolores fuertes y no va a arriesgar la movilidad de su mano por correr en Abu Dabi su última carrera de Fórmula 1.

Grosjean tiene claro su objetivo a corto plazo. "Quiero volver a subirme al coche, ha sido mi vida, y me gustaría cruzar la línea de meta correctamente cuando termine mi carrera en la F1", ha dicho Grosjean en una charla con los medios el pasado viernes. El piloto francés, no obstante, anunció en la mañana de ayer que no estará en Abu Dabi.

"No quiero que termine el día del accidente. Incluso aunque las imágenes de un Haas en la parte trasera del pelotón son menos dramáticas y probablemente serán menos difundidas en todo el mundo, me gustaría. Si no sucede, está bien, tendré otras oportunidades de cruzar otras líneas de meta en el futuro", ha dicho el francés sobre su forma de dejar la Fórmula 1.

Sin embargo, aunque Grosjean quería volver, enfatizó que su preocupación actual es respetar los plazos para tener una recuperación plena. "No me arriesgaré a perder la movilidad de mi índice y pulgar izquierdos por el resto de mi vida sólo para ir a Abu Dabi" ha afirmado Grosjean.

Romain tiene una alternativa ya que no podrá despedirse de la Fórmula 1 de la forma que le gustaría: "Si no lo hago, llamaré a todos los equipos de F1 y veré si alguien me ofrece una prueba privada en enero más o menos, para volver a subirme al coche y dar 10-15 vueltas para mí". Toto Wolff ya ofreció el Mercedes el sábado para hacer dicha prueba.

"Los médicos dicen que es difícil de saber aún si la mano izquierda estará lista al 100% para Abu Dabi. Aún no se han descartado los injertos. Obviamente tengo 60 años más o menos para usar mi mano izquierda, así que una carrera es importante para mí, pero no tan importante como vivir una vida normal por el resto de mi vida", dijo el piloto francés. El lado izquierdo de su cuerpo es el que peor quedó parado tras el accidente, y es el que le impediría correr en Abu Dabi en un último caso.

Grosjean ha afirmado que el objetivo de correr en Abu Dabi le ayudaba mentalmente para sobrellevar la recuperación: "Obviamente es un objetivo que me ayuda a mantenerme positivo, y a seguir adelante. El primer paso fue ir a la pista, y una de las primeras cosas que hice fue ir al coche, y miré por encima del halo y la cabina para ver si había alguna sensación extraña, pánico o momentos de miedo, y estuvo bien. Ya es un paso positivo".

Por otro lado, Grosjean admite que su familia no se puso muy contenta cuando les dijo que quería correr en Abu Dabi: "El domingo por la noche la primera videollamada que hice con mi esposa e hijos, y mi papá estaba allí, dije, 'Voy a correr en Abu Dhabi'. Puedes imaginar su reacción, ¡no estaban muy felices conmigo! Y no los culpo, y entiendo que no lo aceptan. Es muy egoísta, pero es lo que necesito, y es lo que quiero hacer".

Por último, Grosjean dejó caer que podría continuar en la Fórmula 1 como piloto reserva el año que viene: "Si no sucede, estoy vivo, tendré muchas oportunidades en el futuro. Tendré una superlicencia en 2021, y hemos visto que nadie está a salvo del COVID. Así que veamos".