Romain Grosjean: "No sé si la palabra milagro existe pero diría que no era mi momento de morir"

La noticia del pasado fin de semana ha sido el terrible accidente de Romain Grosjean donde apenas salió con heridas quitando unas quemaduras en manos y piernas. Pese a esto, poco a poco el piloto francés está recuperándose y aprovechando que ya está mejor ha concedido varias entrevistas, tras dos días en el que “volvió a nacer” en el circuito de Shakir.

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En unas declaraciones a la cadena francesa TF1, Romain reconoce lo que pensó tras el accidente que sufrió y estar 28 segundos bajo el fuego. "No sé si la palabra milagro existe o si se puede usar, pero en cualquier caso diría que no era mi momento de morir. Se sintió mucho más de 28 segundos. Veo que mi visera se vuelve naranja, veo las llamas en el lado izquierdo del coche”.

“Sin el halo, ya no estaría. Creo que Jules no me quería allá. Al final, se me quemaron las manos y tengo un gran esguince, pero pensé que me había roto el pie. Pensé en muchas cosas, incluyendo a Niki Lauda, ​​y pensé que no era posible terminar así mi historia en la Fórmula 1 así. Y luego, por mis hijos, me dije a mí mismo que tenía que salir. Metí las manos en el fuego, así que claramente lo sentí arder en el chasis. Salí, luego sentí que alguien se ponía el traje, así que supe que estaba fuera".

Por otro lado, el actual piloto de Haas reconoce que tendrá que hablar con alguien de todo lo que sintió en el accidente más duro de su carrera deportiva. "Tenía más miedo por mi familia y amigos, obviamente por mis hijos, que son mi mayor fuente de orgullo y energía, que por mí al final. Creo que habrá que hacer algo de trabajo psicológico, porque realmente vi venir la muerte. Incluso en Hollywood, no podemos hacer imágenes como esa”.

“Es el accidente más grande que he visto en mi vida. El monoplaza se incendió, explotó y la batería también se incendió, por lo que agregó mucho de energía al impacto". Siguiendo con su accidente, Romain ha querido dar las gracias por todos los mensajes de apoyo durante los últimos días, aunque reconociendo que espera poder estar montado en el coche durante el GP de Abu Dabi. "Yo diría que hay una sensación de estar feliz de estar vivo, de ver las cosas de manera diferente”.

Pero también existe la necesidad de volver al coche, si es posible en Abu Dabi, para terminar mi historia con la Fórmula 1 de una manera diferente. Fue casi como un segundo nacimiento. Salir de las llamas ese día es algo que marcará mi vida para siempre”.