El proyecto que el gobierno brasileño tenía de llevar la F1 a Río de Janeiro con la construcción de un autódromo en la zona de Deodoro, recibió un duro revés por parte de la comisión estatal de control ambiental que no le otorgó los permisos para la construcción de dicho autódromo en esa zona.

Brasil

Otra mala noticia para el proyecto fue la confirmación por parte del gobierno de Sao Paulo de un nuevo acuerdo para que Interlagos albergará la carrera de F1 hasta 2025, aunque esta cambie de nombre.

Dejará de llamarse GP do Brasil para adoptar el GP de Sao Paulo pero Río de Janeiro no pierde las esperanzas de construir un circuito y albergar una carrera de F1. Hay presiones políticas que podrían revocar la decisión de la CECA (Comisión Estatal de Control Ambiental), ya que hay un informe que destaca las nefastas consecuencias medioambientales que la construcción del trazado podría provocar en el bosque de Camboatá al oeste de la ciudad.

Estas presiones políticas las llevarían adelante el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro y Marcelo Crivella, alcalde de Río de Janeiro que pretenden conseguir un permiso especial de la CECA para la construcción del Autódromo, cerca del bosque que es considerado uno de los pulmones verdes de la ciudad.

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