El acuerdo de la Fórmula 1 para correr en Arabia Saudí en 2021 ha revivido el movimiento BoycottSaudiGP, que rechaza correr en un país calificado de "violador continuado de los derechos humanos" por organizaciones como Human Rights Watch o Amnistía Internacional. Desde el año pasado Arabia Saudí sonaba como posible incorporación al calendario de la Fórmula 1.

Arabia Saudí

Tras el anuncio del deporte de la incorporación de este país al deporte, las redes sociales comenzaron a arder. Miles de aficionados expresaron su rechazo a la celebración de una carrera en un país que no respeta los derechos humanos. En la misma línea, ya se habían pronunciado días antes organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Por su parte, Human Rights Watch pedía a la F1 que no contribuyera con el lavado de imagen de un país con un gobierno tan abusivo.

"¿Ha usado el personal de la Fórmula 1 sus negociaciones con los líderes saudíes para abogar por la liberación de las mujeres activistas de derechos humanos cuyo único crimen fue defender su derecho a conducir? Los aficionados, los medios de comunicación y los equipos deberían usar este momento para decirle a su deporte que no deberían asociarse con alguien que viola de manera tan grave los derechos humanos", ha denunciado Minky Worden, director de Human Rights Watch.

Desde la delegación de Reino Unido, el jefe de campañas Felix Jakens pide a Lewis Hamilton que alce la voz en contra de esta carrera igual que lo ha hecho contra el racismo. "Si el piloto más destacado del deporte quiere hablar y dice que es un país que tiene una historia terrible respecto a los Derechos Humanos' entonces eso restará brillo a la forma que tiene Arabia de limpiar su imagen", ha añadido Jakens.

En redes sociales, se comenzó a compartir junto con la etiqueta BoycottSaudiGP una propuesta de un aficionado de posible diseño de circuito con forma de corte de manga, con el nombre "Diseño del circuito 'A la mierda todos los derechos humanos". A pesar de este rechazo, hay que recordar que la F1 depende totalmente de Arabia Saudí. Varios equipos como Mercedes y McLaren tienen a Baréin y Abu Dabi como accionistas, por no hablar del gran acuerdo que acaba de firmar el deporte con la gran petrolera saudí Aramco.

Además, no es la primera vez que el Gran Circo se enfrenta a protestas internacionales por la celebración de una carrera. Ya pasó con Baréin debido a la represión interna del país, pero se corrió allí igualmente.

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