Charles Leclerc no quiere abandonar Ferrari pese al rendimiento de este año

El piloto monegasco alaba el trabajo de Mercedes, pero en su mente solo cabe devolver a Ferrari a lo más grande. La épica hazaña de Mercedes sigue dejando halagos, en esta ocasión y gracias a una entrevista publicada por el diario Sport Bild, Charles Leclerc quiso felicitar a la escudería alemana por su récord de los siete títulos consecutivos de Constructores en la F1. 

La renovación de Valtteri Bottas para 2021 es un hecho, ahora toca saber quién cogerá el trono que deja Lewis Hamilton, o, por el contrario, si éste decide llegar a un acuerdo con Toto Wolff y compañía para ir en búsqueda de otro año más comandando la parrilla. A priori, y viendo el dominio tan superior de Mercedes en este deporte, tener un puesto como piloto es sinónimo de victoria y para más inri, de tener el objetivo de ser campeón del mundo de la F1 un poco más cerca, algo que cualquiera de los veinte desean. 

Sin embargo, todavía quedan románticos en esta vida. Pese a ser uno de los años más complicados en Ferrari, Charles Leclerc quiso declarar abiertamente cuál es su deseo: “Haré todo lo posible para que el equipo vuelva al lugar que le pertenece". Estas palabras portan un valor mucho más significativo cuando recuerdas cómo es el amor de Leclerc por Ferrari, algo muy difícil de entender, pero no tanto de sentir. 

Como se lleva apreciando a lo largo de la temporada, la potencia de su SF1000 es uno de los mayores quebraderos de cabeza en Maranello. Pese a esto, aunque con una sonrisa en su rostro, Leclerc se niega rotundamente a pilotar su Ferrari con un motor que no sea italiano. El ‘16’ tiene confianza plena en toda la plantilla del equipo y sabe que son capaces de volver a llevar a lo más alto al Cavallino Rampante

"Piloto para Ferrari y estoy orgulloso de hacerlo. Es un equipo legendario en Fórmula 1. Todo lo que quiero en este momento es que Ferrari, nuestro motor y nuestro coche, vuelvan a un nivel superior, estoy muy seguro de que lo vamos a conseguir". Tal vez, motivos como estos, sean los que han llevado a Leclerc a realizar auténticos milagros en un año en el que el coche que no está para competir entre los mejores de la parrilla.