La F1 es un deporte especial. Un deporte dónde el dinero manda, en todos los aspectos. Y, a veces, el dinero manda tanto que da lugar a algunas injusticias.

Nico Hülkenberg es el 15º del Mundial, con 10 puntos. Un resultado mediocre si no tenemos en cuenta que el alemán tan solo ha disputado dos carreras este año. Eso cambia las cosas, y deja la temporada de Nico en una temporada notable.

Sergio Pérez es el 5º del Mundial, con 68 puntos. El mexicano, por fin con un coche bueno, está haciendo una temporada constante, solo lastrada por los problemas mecánicos. El mexicano ha tenido durante un par de carreras un coche reconocidamente peor que el de su compañero de equipo y aún así le saca 11 puntos en el campeonato.

Podríamos hablar también de las trayectorias de ambos. Pilotos de gran talento, a los que quizás sólo les ha faltado un coche para hacer grandes cosas en las pistas. Ambos suman diez temporadas completas, en las que en ningún momento sus jefes de equipo han tenido quejas de ellos. Nadie duda en el paddock de que los dos aportan muchas buenas cosas a un equipo: tanto dentro de la pista como dentro.

Pues, aún así, ninguno de los dos tiene, de momento, un asiento en la F1 del 2021. Eso sí, el objetivo de los dos es tener un F1 entre manos el año que viene. Y, para ello, están luchando como pipiolos, tanto dentro como fuera de la pista, para poder estar en la F1. Moviendo patrocinadores y dejándose el pellejo en el coche para poder correr el año que viene. ¿De verdad hay que llegar a este punto?

En cambio, muchos dan por hecho que el año que viene Mick Schumacher será piloto de F1, subiéndose al Alfa Romeo. ¿En qué momento ha empatado Mick con Checo o Nico? En ninguno. De hecho, el alemán no ha demostrado un nivel excepcional en su corta carrera. Ni siquiera este año, que está líder del campeonato de la F2. Su nivel no es malo, pero... ¿cómo para estar en la F1?

Ser hijo de Schumacher te abre muchas puertas. Y ojo, el chaval no tiene la culpa, pero la F1 si. Nadie se quiere perder esta historia romántica de ver al hijo del mejor piloto de F1 en el paddock, añadiendo el dramático hecho de que Michael está luchando por su vida. Pero las cosas no se pueden forzar.

No digo que Schumacher no pueda estar en la F1, pero no a costa de Hülkenberg y Pérez. Quizás a costa de Latifi si, eso te lo compro, pero no va a ser el caso. Porque un deporte que presume de tener a los mejores pero en el que pasan estas cosas, va mal. Los mejores pilotos tienen que estar en la parrilla del año que viene, y Nico y Checo lo son.

Tener a los mejores pilotos te asegura más audiencias. Y, más audiencias, significa más dinero. Más dinero para todos, para los equipos y para los organizadores. Solo pensad: ¿a quién preferís en la F1 entre Checo Pérez, Nico Hülkenberg y Mick Schumacher? Me la jugaría a que pocos dicen al hijo de Michael.

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