F1

En el pasado Gran Premio de la Toscana vimos la reivindicación antirracista de Lewis Hamilton durante la ceremonia del podio. El hexacampeón lució sobre su mono negro de Mercedes una camiseta que rezaba "¡Detengan a los policías que mataron a Breonna Taylor!" y a la espalda llevaba la imagen de la joven matada por la policía este año en Estados Unidos. El británico se saltó el protocolo de la FIA, que impide hacer reivindicaciones políticas o sociales durante la ceremonia de podio, y llevó la camiseta reivindicativa también en el flash interview nada más bajarse del coche.

Por lo que pudimos ver en la retransmisión de la FOM, nadie se acercó a Lewis a decirle algo. ¿Por qué? Seguramente por el miedo de algún empleado de la FIA a ser políticamente incorrecto pidiendo que se quitase la camiseta. Tal vez nadie quiso quedar mal dando un toque de atención al piloto en plena ceremonia para indicarle "Lewis, déjalo, no es el momento ni el lugar. Si consentimos tu manifestación, tenemos que consentir otras manifestaciones".

Hamilton facing FIA investigation over Breonna Taylor t-shirt | Off The Ball
Lewis Hamilton

¿Y si lo hubiera hecho otro piloto?

Esta reivindicación en el podio para mí representa un doble rasero. Me explico: no es lo mismo ser una leyenda de la Fórmula 1 que un piloto del montón. Lewis Hamilton sabe que puede hacer eso porque es el principal activo que actualmente tiene la Fórmula 1 para explotar el negocio, porque tiene el apoyo de los aficionados y un poder de influencia que otros no tienen, tres factores que a mi modo de ver le convierten en intocable. Si eso mismo lo hace un piloto como Albon, Latifi o Magnussen, se habría llevado como poco una reprimenda por parte de la FIA o de la FOM en el momento. Sin embargo, si esto lo hace Lewis, bienvenido sea.

Llegados a este punto, ¿acaso habría sucedido esta reivindicación si Bernie Ecclestone fuera todavía el mandamás de la F1? Sobra decir que no.  Si Bernie todavía fuera el amo y señor de la Fórmula 1, lo de Mugello no se habría producido. A Bernie le daban igual las desigualdades sociales o la existencia de dictaduras, a él solo le importaba cobrar altos cánones para poder albergar grandes premios en nuevos destinos.

¿Por qué no manifestarse en Sochi?

"Ya he hablado públicamente sobre ello y lo repetiré una vez más: mientras yo sea presidente, esto no va a ocurrir. Seguirá habiendo 'papá' y 'mamá"

Vladimir Putin, presidente de Rusia
Desde Rusia sin amor (homosexual)
Rusia

Si Hamilton tan comprometido está con causas justas y si de verdad no son postureo sus reivindicaciones, le animo a desafiar públicamente en Sochi la política interior llevada a cabo por Vladimir Putin. Se da la circunstancia de que el próximo gran premio se celebra en Rusia y ahí tiene dos posibles causas justas para manifestarse: los derechos civiles de los homosexuales y la represión contra el opositor Alexei Navalny.

¡¡Cuidado!! Esta manifestación le podría salir cara. Putin no se anda con tonterías. Si tan valiente es Hamilton, me gustaría ver al británico ponerse una camiseta que ponga: "¡Detengan al presidente que envenenó a Alexei Navalny!". ¿Lo hará? Obviamente, no. La propaganda de Russia Today se le echaría encima y se convertiría en enemigo público del país. Echar un pulso a Putin podría traerle consecuencias. Si el líder ruso fue capaz de envenenar a Navalny por oponerse duramente e interfirió en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, ¿qué podría pasar con Lewis si osa desafiarle?

Como bien dijo David Aragón en un artículo recientemente: "Hamilton sin embargo, debería hacer este trabajo fuera de la Fórmula 1. Y, sobre todo, informándose bien de a quién apoya y no obligando al resto a seguir las mismas convicciones que él".

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