Lewis Hamilton ha vuelto a la victoria después de no visitar siquiera el podio en Monza. El inglés ha conseguido liderar una carrera aparentemente más vibrante de lo que realmente ha sido. Bottas, incapaz de luchar y con la mala suerte de su lado, y Albon, consiguiendo su primer podio en la F1, han acompañado al inglés en los cajones del podio.

Fuente: F1

Si en Monza tuvimos dos salidas, la F1 ha querido superarse y hoy hemos tenido tres. El Gran Premio de la Toscana ha tenido varios eventos a los que estamos poco acostumbrados, pero a la hora de la verdad tampoco nos ha dejado una carrera demasiado vibrante.

La carrera no había empezado todavía y ya teníamos problemas en uno de los coches. Max Verstappen se quejaba en su vuelta de instalación de problemas en el motor. Los mecánicos del holandés trabajaron a destajo en la parrilla para arreglarlo y lo consiguieron... aparentemente.

A la hora de la verdad, en la parrilla, Verstappen arrancaba bien pero pocos metros después el motor perdía aceleración bruscamente y empezaba a perder posiciones en la tabla. El holandés perdía tantas posiciones, que en la curva 2 lo veíamos envuelto en un choque con Kimi Räikkönen. El finlandés y Grosjean hicieron un sándwich a Pierre Gasly y se llevaron puesto por el camino al piloto de Red Bull. Primeros dos abandonos: Verstappen y Gasly.

Milésimas antes, en esa misma curva, Carlos Sainz que había salido bien y estaba 6º rozaba al Racing Point de Sergio Pérez y trompeaba, quedándose de frente a todos los que venían detrás. Vettel no pudo esquivar el McLaren del español y rompió su alerón delantero, pero los dos podían seguir en carrera.

En la parte delantera, Valtteri Bottas salió bien y le ganó la partida a Lewis Hamilton. Por fin el finlandés salía bien y lideraba la carrera, pero eso iba a cambiar muy pronto. Había que retirar los coches de Verstappen y Gasly y dirección de carrera desplegó el rojo coche de seguridad. Y empezaron los líos.

Tras unas cuantas vueltas detrás del coche de seguridad, este apagó las luces, pero lo hizo demasiado tarde. Esto obligó a Bottas a tener que tirar ya en la línea de meta, aunque lo que hizo está dentro de la legalidad. El problema es que por detrás algunos habían empezado a acelerar antes de tiempo y tuvieron que hacer una frenada de emergencia, provocando un accidente muy peligroso. Un accidente de los más peligrosos de los últimos años.

Con un montón de coches tirados en la línea de meta, dirección de carrera decretaba la bandera roja. Fuera se quedaba Carlos Sainz, que culminaba así un fin de semana muy triste, pero con la alegría de no tener ni un rasguño por el gran accidente sufrido. Un nuevo abandono para el español.

La bandera roja dio paso a una resalida en parado, que se confirma como la alternativa escogida por Michael Masi para comenzar tras una bandera roja. Se invertían los papeles en Mercedes: Bottas defendía la pole y Hamilton tenía que atacar. Y el inglés no falló, ganándole la posición en la primera curva.

Charles Leclerc, que salía 5º, había aprovechado todo el lío de las primeras vueltas para ponerse 3º. En la carrera 1.000 de Ferrari, Leclerc amenazaba con meterse en el podio, pero unas vueltas después el rendimiento de su Ferrari afloró y empezaron a pasarle casi de vuelta en vuelta el resto de coches que si que aspiraban al podio.

Ricciardo, con un gran ritmo, se ponía 4º, oliendo el 3º puesto del cajón que era propiedad de Lance Stroll. En Renault acertaron con la estrategia y consiguieron un undercut sobre Lance Stroll tras las primeras paradas. El australiano era 3º con solvencia y Cyril Abiteboul veía peligrar su impoluta piel.

Por delante, Bottas era incapaz de seguirle el ritmo a Hamilton. Pedía por radio hacer lo contrario que Hamilton en cuanto a neumáticos en la primera parada pero se veía obligado a parar antes que el inglés, acabando con su estrategia.

Peor iban las cosas en Ferrari. Mientras que Leclerc seguía bajando posiciones, Sebastian Vettel era incapaz de acercarse a George Russell, que tocaba con la mano su primer punto en la F1 con la 10º posición. Drama en Ferrari en el día de su homenaje.

Y de repente, cuando Ricciardo, Stroll y Albon se empezaban a compactar en la lucha por el podio, el monoplaza rosa de Stroll sufría algún fallo que todavía desconocemos y se iba recto contra el muro. Afortunadamente, sin consecuencias para el canadiense.

Otra bandera roja, ya que había que reparar las protecciones, a falta de 15 vueltas. Bottas reaccionaba rápido y entraba a cambiar neumáticos, pero el coche de seguridad volvía a fallar y lo frenaba en la salida a boxes, evitando que Hamilton perdiese la posición en su parada.

Quedaban 12 coches en pista y el final se acercaba. Todos ponían blandos y se preparaban para el final de la carrera. En la resalida, de nuevo desde parado, Bottas no solo no podía pasar a Hamilton, sino que encima perdía la posición con Daniel Ricciardo, que se ponía 2º.

Una vuelta le duró el 2º puesto a Ricciardo, que fue adelantado por Bottas sin compasión para quedarse segundo hasta el final de la carrera, con la victoria de Hamilton. Todavía le quedaba a Ricciardo ser adelantado por Albon, que esta vez sin Hamilton de por medio conseguía su primer podio en la F1.

Por detrás, Russell se quedaba sin puntos tras salir mal y terminar por detrás de los dos Ferrari, en un día negro para la marca italiana coincidiendo con su carrera número 1.000, pero al menos con los dos coches en los puntos.

Después de dos carreras locas, nos toca parar. La próxima parada será en Rusia, pero tendremos un fin de semana de descanso para asimilar todo lo que ha pasado.

resultados Mugello

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