El Principado de Asturias ha puesto el ojo sobre el deporte y sobre las carreras, unes restricciones que chocan radicalmente con sus planes de la Consejería de Turismo.

"Salud pide que no se celebren pruebas con deportistas de fuera de Asturias" y "Asturias 'regalará' vivir experiencias a los turistas que se alojen dos o más noches". Aunque parezca inverosímil, son dos titulares que están extraídos del mismo medio y publicados el mismo día, tan sólo con unas horas de diferencia. En concreto hacen referencia a dos noticias del medio El Comercio, y dejan al descubierto la contrariedad que se está produciendo en las decisiones que está tomando el Principado de Asturias en cuanto al control de la pandemia del COVID-19, y que están afectando al automovilismo en dicha región.

La Federación de Automovilismo del Principado de Asturias ha sido una de las últimas que ha podido poner en marcha su calendario de carreras tras la llegada del coronavirus debido a las restricciones que se han marcado desde el Principado de Asturias. Decisiones que tumbaron pruebas como la Subida a Santo Emiliano o el Rallysprint de Carreño, éste a escasas horas de que diera comienzo y con grandes pérdidas a nivel económico para la escudería organizadora. Y aunque la FAPA parece que por fin ha llegado a un acuerdo con el Principado, las dudas en torno a la actividad deportiva están encima de la mesa, y en estos momentos preocupa la celebración del Rallye Blendio Princesa de Asturias - Ciudad de Oviedo y el Rallye Villa de Llanes, citas del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto.

Pero, ¿qué está ocurriendo? Desde la Dirección General de Salud Pública se han puesto en contacto con la Dirección General de Deporte para instarles a "evitar campeonatos nacionales a los que venga gente de fuera de Asturias", tal y como reconocía José Ramón Tuero. Una recomendación que llegaba después de detectar seis contagios importados de fuera de Asturias y relacionados con un evento hípico, aunque este rebrote no se originaba en el propio evento sino fuera de él, en una reunión nocturna en un domicilio. Está claro que el tránsito de personas entre comunidades supone un mayor riesgo, ¿pero no debería de ser así en todos los aspectos?

Para el asombro del mundo del deporte, este martes 25 de agosto la viceconsejera de Turismo del Principado de Asturias, Graciela Blanco, presentaba "Asturias a lo grande". Esta nueva campaña, que cuenta con el apoyo del Principado de Asturias, prevé impulsar el turismo en la comunidad durante los meses de septiembre, octubre y la primera mitad de noviembre. Campaña, dotada de un montante de 400.000 euros, que pondrá en marcha más de 25.000 plazas con actividades en todo el territorio para fomentar la gastronomía, la práctica del deporte, el turismo rural o el impulso del patrimonio cultural. Es decir, al mismo tiempo que instan a los organizadores a que no lleguen deportistas de otras comunidades, quieren prolongar la campaña estival con turismo nacional.

Viendo esa recomendación (que obviamente también afecta a los equipos de rallyes) y los planes de contar con turismo nacional durante el otoño no podemos evitar hacernos una pregunta: ¿estamos ante una broma? Según los datos publicados por medios locales y la propia organización del Rallye Princesa de Asturias, la prueba supone un gran espaldarazo para la economía de Oviedo y los municipios por los que se desarrolla la prueba, de hecho el propio Ayuntamiento de la capital asturiana reconoció durante la presentación del evento en 2019 que esperaban un retorno de unos 4 millones de euros tras subvencionar con 55.000 euros al Automóvil Club Principado de Asturias para su organización. Y estos números no son sólo son aplicables al Princesa, durante la presentación del Villa de Llanes de 2019 las estimaciones apuntaban a la presencia de entre 70.000 y 80.000 aficionados a lo largo de la semana, con un impacto económico cifrado también en millones de euros.

¿Deporte no pero turismo si? No es la primera vez que estos dos aspectos se ponen en la balanza en el Principado de Asturias y la cancelación de pruebas como Carreño o Santo Emiliano ya provocó una gran indignación entre los aficionados asturianos, que veían como un deporte al aire libre era vetado al mismo tiempo que las playas se llenaban de turistas llegados desde la meseta. Por el momento tanto el Rallye Princesa de Asturias como el Rallye Villa de Llanes, fechados dentro del calendario de la campaña "Asturias a lo grande" continúan adelante, eso si con un mar de dudas a su alrededor entre aficionados y equipos.

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