La esperanza de la pretemporada se difuminó enseguida. En 2019, Ferrari tuvo dos pilotos erráticos, un coche insuficiente y unas estrategias deplorables.

La pretemporada de Ferrari

Si las pruebas invernales dieran puntos, otro gallo cantaría para los de Maranello. La pretemporada de Ferrari fue excelente: los más rápidos y los segundos con más vueltas. Metieron tanto miedo a los demás que hasta se lo creyeron.

Sebastian Vettel - Ferrari - Test
Durante los test, Ferrari fue el más rápido

Ahora sin Kimi Räikkönen y con el joven Charles Leclerc de compañero de Sebasatian Vettel, en Ferrari los ánimos eran increíbles. Creían tener el mejor coche y una dupla de pilotos altamente competitiva.

Las sensaciones eran de que el SF90 era hasta medio segundo más rápido que los Mercedes, que estaban a la par con Red Bull. Pero todo se torció nada más llegar Australia.

La temporada de Ferrari

Nada más llegar a Australia, se descubrió todo el pastel. El Ferrari era una bala en las rectas, merced a su filosofía aerodinámica y un motor bajo sospecha durante todo el año. Pero en las curvas se diluía como un azucarillo en agua. Cuarto y quinto en carrera, problemas de motor para Vettel y primeras polémicas con las órdenes de equipo.

En Bahréin se mostraron bastante más competitivos: primera línea para Leclerc y Vettel y ritmazo. Pero una vez más el motor, esta vez para Leclerc, y el primero de los múltiples errores de Vettel en 2019, evitaron lo que parecía un doblete italiano. Leclerc consiguió aguantar el podio, no sin la ayuda de los Renault, que no eran capaces de ayudarse a sí mismos.

La tónica de las dos primeras carreras fue la que marcó la primera mitad de temporada. Lejos, con algunas opciones en los circuitos de alta velocidad punta, pero siempre tirándolas por la borda a última hora.

Bakú, con la mala gestión de la posición de Vettel en pista y el accidente en clasificación de Leclerc, Canadá y el error de Vettel, Austria y la mala defensa de posición de Leclerc... perfectamente se podrían haber ganado cuatro carreras en la primera mitad del año. Pero Ferrari llegó al parón de verano con cuatro poles y dando gracias.

Pero llegó el verano y Ferrari pareció encontrar el norte. Seis poles consecutivas, cinco para Leclerc y una para Vettel, dos victorias (Bélgica e Italia, frente a los tifossi) para el monegasco y la de un alemán renacido cual ave fénix en Singapur hacían presagiar que las cosas habían cambiado: Ferrari estaba a la cabeza. Poco duró el sabor dulce de los italianos: Rusia fue el último lugar donde hubo batalla. Allí, una nueva victoria a la basura entre polémica por órdenes de equipo, estrategias malas y motores rotos. Sochi fue el resumen de toda la temporada.

Ferrari ha terminado subcampeona del mundo de constructores esta temporada, una vez más. Pero si en 2017 y 2018 hubo la sensación de poder pelear, en 2019 fueron completamente incapaces. Un paso atrás claro de la escudería más laureada de toda la historia, pero que lleva 11 años de vacío.

La anécdota de Ferrari

Si hay una anécdota que destacar de Ferrari, esta no puede ser positiva. Simplemente, no la merecen. Se podría destacar la emocional victoria de Leclerc en Bélgica tras la muerte de Anthoine Hubert, los gritos de júbilo del monegasco en Italia o la victoria de Vettel en Singapur después de un año desastroso. Pero la anécdota que ha definido la temporada de Ferrari es...

Brasil lo tuvo todo para Ferrari. Un rendimiento pobre comparado con la cabeza y tensión entre sus pilotos. Pero fue aquí donde esa tensión llegó demasiado lejos. Jugándose el tercer puesto del Mundial, Leclerc ejecutó una maniobra arriesgada y muy agresiva, quizás demasiado para pasar a un compañero de equipo. Vettel, en la siguiente recta, respondió intentando estrangular a su compañero de forma agresiva... y Leclerc apenas se movió. Toque, pinchazo y ambos fuera de carrera.

El futuro de Ferrari

Un nuevo año de promesas incumplidas parece que es lo que puede ser el futuro inmediato de Ferrari. Dicen haber identificado el problema del coche y que han trabajado para solucionarlo... y así desde 2009. Pero 2019 fue un paso atrás y ya veremos qué es 2020.

Las tensiones de 2019 podrían tener sus consecuencias para 2020. Las relaciones entre Vettel y Leclerc parecen lejos de estar rotas, pero en 2020 bien podría cambiar.

El objetivo de 2020 debe ser un nuevo asalto al título, como sí consiguieron pelear en 2017 y 2018, pero se antoja difícil. El próximo año debería ser de transición: el último de contrato de Sebastian Vettel, el último del actual reglamento... Pero otro año más sin luchar sería un año más de decepción para los tifossi... y ya llevan unos cuantos.

Lo mejor y lo peor para Ferrari

Lo mejor: Charles Leclerc. Estuvo errático en algunos momentos del año, pero ni en sus mejores sueños se imaginaría siendo el piloto con más poles de la temporada.

Charles Leclerc - Ferrari

Lo peor: difícil elegir. Puestos a elegir, la cantidad de oportunidades perdidas. Hubo coche para, al menos, cosechar cinco victorias más. Sin embargo, Ferrari tuvo que conformarse con tres entre problemas mecánicos y estrategias fallidas. Sin el coche perfecto, el personal perfecto y los pilotos perfectos, no hay equipo ganador.