McLaren ha completado una temporada de resurrección en 2019. Tras la salida de Fernando Alonso, la apuesta por Carlos Sainz y Lando Norris ha sido todo un acierto. Los de Woking han renacido para auparse al cuarto puesto del Mundial de Constructores, todavía lejos de la lucha por la victoria pero con la sensación de haberse alejado del abismo después de varias temporadas para olvidar. Toca analizar cómo ha sido el 2019 del equipo inglés.

La pretemporada de McLaren

14 de febrero de 2019. Esa fue la fecha elegida por McLaren para presentar el MCL-33, el coche con el que Carlos Sainz y Lando Norris iban a completar su primera temporada en Woking. Sangre nueva para un equipo que había contado con Fernando Alonso y Stoffel Vandoorne las dos temporadas anteriores. Sainz, más experimentado, llegaba tras un buen año en Renault, mientras que Norris debutaba en la Fórmula 1 después de una exitosa carrera en categorías inferiores.

Centrándonos en la pretemporada, McLaren dejó buenas sensaciones en los test celebrados en el circuito de Montmeló. Líder en dos de las ocho jornadas de test, el McLaren se mostró más fiable y competitivo que sus predecesores. La ilusión volvía a Woking, pero los antecedentes evitaban elevar las expectativas. Aún así, el transcurso de la temporada hizo que esa ilusión se convirtiera en realidad.

La temporada de McLaren

Como ya es habitual, el circuito de Albert Park fue el primero en recibir a la Fórmula 1. McLaren no arrancó con buen pie, con Sainz abandonando por un problema mecánico y Norris fuera de los puntos. En Baréin, siguiente cita del calendario, el español se quedó fuera tras un toque con Max Verstappen. Sin embargo, la parte positiva la aportó el británico: Norris sumó sus primeros ocho puntos en la Fórmula 1. Ya en China, apareció la mala suerte, ya que un toque de Daniil Kvyat con los McLaren dejó a ambos fuera de los puntos. En la cuarta prueba del año, en Bakú, McLaren renació y dejó huella con su mejor resultado hasta la fecha. Sainz fue séptimo con su compañero justo detrás.

Pasadas las primeras cuatro carreras, McLaren ocupaba un inesperado pero real cuarto puesto en el Mundial de Constructores. Algo improbable durante el aciago 2018 parecía convertirse en realidad. Con los coches ya en Europa, McLaren confirmó su paso adelante y se asentó como el mejor equipo del resto. Sainz y Norris sumaron puntos con regularidad, firmando grandes actuaciones tanto en clasificación como en carrera. Incluso, el español estuvo cerca de subir al podio en la locura de Alemania, pero un error en la penúltima curva hizo que tuviera que conformarse con un buen quinto puesto. Era el preludio de lo que llegaría en Brasil.

El equipo sufrió un pequeño bajón a la vuelta de las vacaciones. La irregularidad hizo que el equipo apenas sumara siete puntos en Bélgica, Italia y Singapur. Renault, su gran rival en la lucha por el trono del mejor equipo del resto, estaba cada vez más cerca. Sin embargo, ese bajón fue un espejismo. McLaren completó dos buenas actuaciones en Rusia y Japón para asegurar el cuarto puesto del campeonato. Ya sólo faltaba la guinda del pastel.

Carlos Sainz luchaba con Pierre Gasly y Alexander Albon por el deseado sexto puesto en el Mundial de Pilotos. A cuatro carreras para el final, el español contaba con un punto más que el francés y doce más que el tailandés, en ventaja como piloto de Red Bull. A pesar de las dificultades, Sainz aguantó la presión y se llevó para casa un premio simbólico a su mejor temporada en la Fórmula 1. Pero su mejor triunfo llegó en Brasil, en una carrera repleta de sorpresas. Sainz consiguió en Interlagos su primer podio en la Fórmula 1, un premio merecido a su brillantez. Por su parte, Lando Norris fue el undécimo piloto con más puntos.

La anécdota de McLaren

Más allá del podio sin champán de Sainz, la química entre el español y Lando Norris ha protagonizado muchos buenos momentos en McLaren. Juntos han dejado vídeos sarcásticos, alegres, con el que los aficionados han descubierto una cara oculta de Sainz, antaño considerado un piloto serio sin espacio para las bromas en público. Como ejemplo sirve el vídeo colgado por el equipo para anunciar la renovación de sus dos pilotos para la próxima temporada.

Los conflictos de McLaren

Conflicto, lo que se dice conflicto, no podemos destacar ninguno. No ha existido un problema interno como en Ferrari y la fiabilidad ha sido menos protagonista para mal que en temporadas anteriores. Aunque han perdido puntos por la fiabilidad, sobre todo en el caso de Lando Norris, han existido otros conflictos como problemas en las paradas en boxes o incidentes como los mencionados anteriormente.

El futuro de McLaren

El futuro del equipo británico pasa por asentarse como el mejor equipo del resto. Con Mercedes, Ferrari y Red Bull demasiado lejos, el objetivo de McLaren debe ser mantener la merecida cuarta posición del Mundial de Constructores en 2020. El conocido cambio de reglamento que llegará en 2021 no intuye una excesiva inversión para la próxima temporada, por lo que los equipos no deberían mejorar en exceso a la vuelta del invierno. Por ello, y antes del cambio a motor Mercedes que llegará con la nueva reglamentación, McLaren debe apostar por la continuidad. Carlos Sainz y Lando Norris seguirán siendo los pilotos de un proyecto que vuelve a ilusionarse con recordar viejos y buenos tiempos. Pero eso, de momento, tendrá que esperar, al menos, hasta 2021.