La AMA ha impuesto a Rusia una sanción ejemplar que les deja durante cuatro años fuera de todo gran evento deportivo. ¿Cómo afecta esto a la presencia rusa en el 'paddock'?

Gran Premio de Rusia
Imagen del Gran Premio de Rusia del año 2014, cita inaugural de la prueba. Vía página oficial de YouTube de la F1

El Gran Premio de Rusia, a salvo

La sanción impuesta por la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) incluye, a parte de la exclusión de cualquier deportista o equipo que compita bajo bandera rusa, la prohibición del país de organizar grandes eventos deportivos. Sin embargo, en principio la carrera celebrada en Sochi estaría a salvo.

La prueba, que firmó un contrato que se puso en vigor en 2014, renovó recientemente el contrato con la FOM hasta 2025. Una de las excepciones que pone la AMA para permitir este tipo de pruebas es que, por dificultades legales o contractuales, no se pueda cancelar el evento. De esta manera, con alta probabilidad, el Gran Premio de Rusia seguirá en el calendario del Mundial de F1.

Daniil Kvyat, el principal afectado

Quien sí va a tener problemas de cara ya a 2020 es Daniil Kvyat. A no ser que Rusia reclame al Tribunal de Arbitraje Deportivo y este aplace la sanción, el piloto ruso no podrá competir con la bandera de su país desde la próxima temporada.

Para Kvyat se presentan varias opciones. La primera y más obvia, competir bajo la bandera de la FIA. En este caso, se trataría del primer piloto que ha de optar por esta opción. ¿Qué himno sonaría si gana la carrera? Es algo que suena rocambolesco imaginarlo, pero... nunca se sabe.

Sin embargo, al bueno de Daniil se le abren otras opciones: adquirir una segunda nacionalidad y competir bajo ese pasaporte. En su caso, tendría hasta tres opciones, de mayor a menor probabilidad: la brasileña, la monegasca y la italiana.

En el caso de la brasileña, esta sería la más sencilla. Al ser padre de un niño con Kelly Piquet, si Daniil se casa con ella y establece su residencia en Brasil, con solo pasar un año, ya la tendría. No llegaría a tiempo para 2020, pero si se da prisa, en 2021 ya podría participar como brasileiro. Sería el primer piloto en competir bajo esta bandera desde que Nasr lo hiciera en 2016.

Las nacionalidades monegasca e italiana sí resultan más complejas. Para ambas, el piloto tendría que residir durante al menos seis años más en cualquiera de los dos países. Por lo tanto, dependiendo de si Rusia apela al TAS y se deja en suspenso la sanción, Kvyat conseguiría cualquiera de la dos después de que los deportistas rusos sean readmitidos.

Shwartzman, un caso peculiar

El vigente campeón de la Fórmula 3, Robert Shwartzman, es un piloto de bastante talento y que, si todo se cumple, podría terminar llegando a la F1 en los años de la sanción a su país. Sin embargo, él podría tener la opción de competir bajo otra nacionalidad: la israelí.

Su apellido, de origen germano-judío, podría permitirle beneficiarse de la Ley de Retorno de Israel. Según esta ley, todo descendiente de judíos que solicite residencia en el país tiene derecho a recibir la nacionalidad israelí.

En el caso de que el piloto ruso opte por adquirir la nacionalidad israelí, se trataría del primer hombre que corre una carrera de Fórmula Uno con esa bandera.

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