M-Sport cuenta con un amplio mercado de pilotos de cara a la próxima temporada en el Mundial, para la que aún no ha confirmado su alineación.

Tres Toyota Yaris WRC, tres Hyundai i20 Coupé WRC, ¿y M-Sport? Las alineaciones del Campeonato del Mundo de Rallyes están definidas en dos de los tres equipos que competirán en la categoría máxima, dejando un gran abanico de opciones para la formación de Malcolm Wilson. Los recursos económicos serán determinantes para la elección de pilotos con los Ford Fiesta WRC y Ford Fiesta R5 MkII, si mantiene su programa en WRC 2.

A pesar de que Sebastien Ogier llegó a estar en las quinielas para regresar al equipo de Cumbria, el proyecto de Toyota terminó conquistando al seis veces campeón. Un programa de carreras dirigido por Tommi Makinen que no sólo se llevó al galo, si no que Elfyn Evans se convirtió en un nuevo piloto que abandonó M-Sport para pasar a un equipo oficial. Alineación que se completó con Kalle Rovanpera, de quien ya eran sonados los contactos con la marca japonesa.

De esta forma las filas de M-Sport se han quedado mermadas para la que será su cuarta temporada con los Fiesta WRC. Por el momento el equipo no ha confirmado la continuidad de los pilotos de la temporada 2019, Teemu Suninen, Gus Greensmith, Eric Camilli y Łukasz Pieniążek. Cuatro pilotos de los que sólo Suninen ha completado la temporada en la categoría máxima a los mandos del Fiesta WRC, siendo los tres restantes pilotos de M-Sport en el WRC 2 Pro. Una continuidad que se podría ver afectada por las amplias opciones que se han abierto con la salida de Citroën y los cambios de pilotos en Hyundai y Toyota.

Dos de los pilotos a los que les ha afectado directamente la salida de la marca francesa son Esapekka Lappi y Mads Ostberg. El piloto finlandés optó por abandonar Toyota a finales de 2018 tras dos temporadas a los mandos del Yaris, al que llegó después de alzarse con el WRC 2 con Skoda. Mientras que Mads Ostberg ha estado a caballo entre Citroën y M-Sport durante la última década, bajando un escalón en 2019 para liderar el proyecto de los franceses en el WRC 2 Pro.

La renovación del equipo Toyota ha dejado libres a dos habituales del Mundial de Rallyes, cuestionados por su regularidad pero que acumulan un buen número de victorias y scratchs. Jari-Matti Latvala lleva casi dos décadas vinculado al Mundial de Rallyes pasando por Subaru, Toyota o Volkswagen, aunque buena parte de su carrera ha sido junto a Ford, logrando un subcampeonato y una tercera posición con la marca americana. Mientras que Kris Meeke, que cuenta con más de un centenar de pruebas a sus espaldas, ha sido uno de los más cuestionados por sus accidentes, los cuales le apartaron de Citroën a mitad de la temporada 2018. Un piloto que no ha pasado por las filas de M-Sport, pero si que cuenta con experiencia en varias marcas como Opel o Mini, así como el equipo Peugeot UK en el IRC.

La otra marca que también ha optado por realizar cambios para 2020 es Hyundai, el equipo que contará, a priori, con más pilotos en nómina. Neuville, Tanak, Sordo y Loeb se adueñarán de los tres i20 Coupé WRC que tomarán parte en el campeonato, dejando libre a Andreas Mikkelsen. La joven promesa noruega llegó al equipo de Alzenau tras brillar en Volkswagen y Skoda, aunque sus resultados no han cumplido con las expectativas. Otro que se habría quedado fuera es Craig Breen, aunque Hyundai ya ha confirmado que continuará ligado a ellos para desarrollar la nueva versión del i20 R5.

Los pilotos del WRC 2 piden paso

Por si las opciones en la categoría máxima fueran pocas, por detrás hay un gran número de pilotos que quieren dar el salto a un equipo oficial, bien sea con un R5 o pasando a un WRC. Pilotos como Pierre-Louis Loubet, Benito Guerra, Kajetan Kajetanowicz, Nikolay Gryazin o Marco Bulacia, que han peleado por las primeras posiciones del WRC 2 con unidades de Skoda y Volkswagen. Y es que 2020 será un año clave para M-Sport, que tendrá que demostrar el rendimiento del nuevo Fiesta R5 MkII frente a sus grandes rivales, con el objetivo de desbancar al Fabia Evo y mantener a raya a modelos como el Polo o el C3.

Ford sigue sin pronunciarse

Desde la llegada del último reglamento al Mundial de Rallyes en 2017, Malcolm Wilson ha intentado una mayor implicación por parte de Ford, demostrando que los Fiesta podían luchar por el título como ya hizo Sebastien Ogier en su primer año. Pero desde la compañía americana son reacios a vincularse con un programa oficial gestionado por la estructura de Cumbria, limitándose a ofrecer su respaldo a través de su departamento de competición, pero sin la implicación económica necesaria para sustentar el proyecto.

Esta situación financiera, afectada también por la falta de un gran patrocinador como han sido Red Bull, Qatar o Abu Dhabi anteriormente, hace que el proyecto de M-Sport dependa directamente de los modelos vendidos a sus clientes, sobretodo de la categoría R5. Un presupuesto que obliga a contar con pilotos de pago, que cuenten con patrocinadores que haga sostenible la temporada y limitando las posibilidades de buena parte de los aspirantes a esos asientos en 2020.

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