Vettel renace en Singapur, de casualidad

Nadie se esperaba este final hace una semana. ¿Un doblete de Ferrari en Singapur con Vettel ganando la carrera? Una locura, pero así ha sido. El alemán ha vuelto a ganar, por fin, y sale reforzado después de unos meses muy duros. Una victoria con polémica, ya que ha sido la estrategia la que le ha dado el primer lugar al alemán por delante de Leclerc.

Pero empecemos por el principio. La salida del Gran Premio de Singapur siempre deja toques, y últimamente los españoles tenemos imán. Carlos Sainz salía bien, peleando con Alexander Albon, pero fue golpeado por Nico Hülkenberg y su carrera se estropeó en ese momento. En el caso del alemán también salió perjudicado, por lo que su movimiento fue claramente torpe. Carlos Sainz se fue al fondo, muy lejos del resto de coches, y su ritmo no era extraordinario porque había perdido 20 puntos de carga aerodinámica.

Mientras tanto, en la cabeza, nada cambiaba. De hecho, Leclerc lideraba e imponía un ritmo muy bajo al resto, para poder guardar neumáticos. Tan bajo fue el ritmo que la primera parte de la carrera, hasta las paradas, fue totalmente anodina para tratarse de un Gran Premio de Singapur. Tan solo Daniel Ricciardo, que salía último tras la sanción de ayer, nos daba algo de vidilla adelantando monoplazas para colocarse cerca de los puntos.

Llegan las paradas y llega la polémica

En la vuelta 16, Charles Leclerc empezó a acelerar, porque la parada se acercaba. Pilló un poco por sorpresa a Hamilton, que perdía distancia con él, pero la volvía a recuperar. Todos los de arriba aceleraban y Bottas llegaba a poner en aprietos a Verstappen incluso, pero cuando la carrera cambió realmente fue en la vuelta 20.

Sebastian Vettel entraba a boxes, para practicar un undercut a Lewis Hamilton. Hasta aquí, bien Ferrari, porque la estrategia era perfecta para colocarse en cabeza con sus dos coches. Lo que no esperaba nadie era que Vettel se sacase una vuelta impresionante de la manga, tan impresionante que cuando paró Leclerc también cayó detrás de Vettel, al igual que Hamilton.

El humillado por todos Vettel lideraba la carrera de forma virtual. Leclerc echaba fuego por la radio pidiendo explicaciones y Mercedes aguantaba a Hamilton en pista para ver si el ritmo de los Ferrari bajaba al llegar al tráfico que tenía delante.

El tráfico que tenía por delante era Giovinazzi, Gasly, Ricciardo y Stroll. Mención especial merece el italiano y Alfa Romeo. Ningún piloto italiano lideraba una carrera desde el 2009 y ningún equipo que no fuese Ferrari, Red Bull o Mercedes lideraba una carrera desde que Williams lo hizo en el Gran Premio de Gran Bretaña de 2015.

A partir de aquí empezaba la escalada de Vettel, Leclerc y Verstappen hacia las posiciones del podio, adelantando a esos coches que todavía no habían parado. Nos quedamos con las ganas de ver luchar al monegasco y al holandés, aunque estuvimos cerca, pero el tener que adelantar a estos coches restaba ritmo de ataque. Y justo cuando los seis primeros lógicos se pusieron en orden, llegaba la locura: 3 coches de seguridad.

3 coches de seguridad, y Sainz vuelve a la vida

Lideraba Vettel, seguido de Leclerc, Verstappen, Hamilton, Bottas y Albon. Y, entonces, vimos por qué es necesario que los pilotos de Haas sigan en la Fórmula 1. Grosjean se llevaba por delante a Russell mientras lo adelantaba y lo empujaba contra el muro. Acababa así la carrera del inglés y el récord de fiabilidad de Williams. Coche de seguridad, el primero.

El mayor beneficiado fue Carlos Sainz. El español había aguantado en carrera pese a sus daños y en este primer coche de seguridad se volvía a poner en vuelta con el resto de coches. No logró coger al paquete de coches, pero por suerte para él, cuatro vueltas volvía a desplegarse el coche de seguridad.

Sergio Pérez tenía un problema en su monoplaza y tuvo que dejar el coche en plena recta, provocando de nuevo la aparición del coche de seguridad para retirar el Racing Point. Sainz rodaba 17º y se metía de nuevo en la carrera.

Mientras tanto, por delante, Ferrari hacía trabajo de equipo para calmar a un enfadado Leclerc que reclamaba su primera posición. Le pedían que no hiciera ninguna idiotez, Ferrari tenía un doblete en la mano y una victoria quirúrgica para Vettel.

La relanzada del segundo coche de seguridad fue una locura. No por delante, dónde todo seguía igual, sino en la zona media. Todos contra todos, en todos los rincones del circuito. Y en plena disputa, Sainz se llegaba a poner 15º. Pero todavía acabaría más arriba el español.

Calma después de la tempestad para el final de la carrera

Kvyat intentaba adelantar a Räikkönen y se quedó en eso, en un intento. El ruso se llevaba al finlandés por delante y acababa así con su carrera. Carlos Sainz subía a la 13º posición y dirección de carrera volvía a sacar el coche de seguridad, esta vez por poco tiempo.

En la relanzada, los Haas perdían ritmo, sobretodo Magnussen, que fue adelantado por todos, subiendo así Carlos a la 12º posición. El español no fue capaz de subir más que esto, e incluso tenía que defenderse de un Ricciardo que se había dado con Kvyat anteriormente y había perdido toda su ventaja.

El final de carrera, pese a todo, fue tranquilo. Singapur no deja de ser un circuito urbano y adelantar es complicado. Sebastian Vettel se llevó así su primera victoria de la temporada y Ferrari un doblete que nadie esperaba.

En Mercedes están preocupados, son tres victorias consecutivas de Ferrari, y esta en un circuito que nadie esperaba. ¿Se repetirá la historia en Rusia? Lo sabremos la semana que viene.