Valtteri Bottas se ha impuesto de nuevo a su compañero de equipo y logra su segunda victoria de la temporada. Hamilton ha intentando adelantar a su compañero de equipo al final de la carrera pero no ha podido con el finlandés. Carlos Sainz ha sumado puntos por fin tras terminar en la 7º posición.

El Gran Premio de Azerbaiyán 2019 no será recordado por su espectacularidad. La cita azerí es esperada por los aficionados durante todo el año porque en sus calles puede pasar cualquier cosa, pero hoy ha pasado poco. Ni coches de seguridad, ni accidentes destacados, ni siquiera por degradación de los neumáticos.

Ya desde la salida reinó la estabilidad. Hamilton se puso rueda a rueda con Bottas, que partía desde la pole, pero el finlandés supo aguantar la embestida de su compañero de equipo y mantuvo el liderazgo de la carrera. Por detrás, Sergio Pérez adelantaba a Verstappen y se ponía 4º, aunque el holandés recuperaría la posición unas vueltas después.

Charles Leclerc, que partía con neumáticos medios nuevos, era adelantado sin poder hacer nada por Carlos Sainz y Daniel Ricciardo. Incluso Alexander Albon pudo adelantarle, pero no terminó de cuajar el adelantamiento y terminó rozando el muro. Otro que ganaba una posición para ponerse sexto era Lando Norris. Los McLaren comenzaban muy bien la carrera.

Leclerc empieza su remontada

Cuando sus neumáticos medios cogieron ritmo, Charles Leclerc empezó a volar sobre el circuito de Bakú y empezó a fulminar a sus rivales uno a uno. Todos fueron cayendo sin problemas, si capacidad de hacer nada. Ricciardo, Kvyat, Sainz, Norris, Pérez y en la vuelta 10 ya adelantaba a Verstappen. En tan solo diez vueltas el monegasco pasaba del 10º al 4º lugar.

El ritmo bestial de Leclerc contrastaba con el ritmo pobre de Vettel. El alemán se mantenía tercero desde la salida, pero era incapaz de hacer frente a los Mercedes. Incluso Verstappen llegó a pegarse a su alerón trasero, pero el alemán pudo defenderse bien. Desde el muro lo llamaron a boxes justo cuando Leclerc se disponía a adelantarlo, porque sus ruedas no aguantaban más y porque no era necesario montar otro número mediático entre los dos compañeros de equipo.

Otro que iba a un ritmo superlativo era Pierre Gasly. El francés, con el que los comisarios se habían cebado antes de la carrera, salía desde el pitlane, y en la vuelta 10 era 8º, con la mayor remontada de la parrilla. Sería el último en parar, en una carrera más que potable del piloto de Red Bull que poco a poco le va pillando el ritmo a esto de conducir un coche de los de arriba.

Las paradas duermen la carrera

Empezaron los pilotos de la parte trasera de la clasificación (Räikkönen, Giovinazzi, Hülkenberg y Magnussen) y luego le siguieron el resto. Estos pilotos paraban antes de la vuelta 10 para poner el neumático duro y tirar con él hasta el final de la carrera. Lo que en un principio parecía una táctica alternativa de pilotos que lo tenía todo perdido, fue adoptado por toda la parrilla como la estrategia de esta carrera.

Los primeros en adoptarla y que estaban compitiendo por algo fue el trío formado por Carlos Sainz, Sergio Pérez y Lando Norris. El español había adelantado a sus dos competidores y rodaba 7º, con un ritmo por vuelta muy bueno. McLaren, contra las reglas naturales, paraba antes a Norris para que intentase adelantar a Pérez con un undercut, pero el mexicano paraba una vuelta después y lo anulaba. McLaren mantuvo a Sainz en pista, perdiendo tiempo con Norris y Pérez, lo que le provocó al final de la carrera perder una posición con Sergio Pérez. Mal McLaren en la estrategia.

Los de arriba también pararon a poner el neumático duro unas vueltas más tardes y se quedaban en pista Charles Leclerc y Pierre Gasly como únicos pilotos que no había parado. Leclerc lideraba la carrera con ventaja suficiente sobre Bottas para hacer una parada y salir por delante de él en caso de que saliese un coche de seguridad.

Tras las paradas, llegó la tregua a la pista. Los pilotos necesitaban conservar sus neumáticos para el final de la carrera y no hubo grandes ataques. Lo más destacado fue el recorte de tiempo progresivo de Hamilton, tercero, a Bottas, segundo. No obstante, no llegó a nada, ya que el finlandés no cometía errores.

Sobre la vuelta 22, los neumáticos de Leclerc empezaron a perder fuelle y los pilotos de Mercedes se acercaron a él. Ferrari utilizó al piloto monegasco para parar a las balas plateadas y que así se acercase Vettel, pero fue inútil. Los Mercedes tienen un ritmo al que Ferrari no puede mirar a los ojos, y tras ser adelantado por los dos monoplazas alemanes, Leclerc paró y puso neumáticos blandos.

Un final esperado... y decepcionante

Los neumáticos blandos fueron la gran decepción de esta carrera. Con su parada, se esperaba que Leclerc pudiese adelantar a varios monoplazas de delante suya y llegar al podio. Pero tras imprimir un ritmo bestial a los neumáticos blandos, el monegasco no pudo sacar ni una décima de los blandos.

Tras la parada de Leclerc llegaba la imagen curiosa de la carrera. Ricciardo luchaba con Kvyat e intentaba el adelantamiento en la curva 3. El australiano se pasó de frenada y se fue directo a la escapatoria. Pero iba por fuera, por lo que el ruso tuvo que frenar para evitar la colisión y quedó frente al muro. Para salir de la escapatoria, Ricciardo metió la marcha atrás y pisó gas, con un resultado más propio de un aparcamiento de cualquier supermercado que de una carrera de Fórmula 1. Su Renault impactaba contra el Toro Rosso y le rompía todo el fondo plano de un lado. Las consecuencias fueron dramáticas: los dos pilotos volvían a boxes y su carrera terminaba en esa escapatoria.

En su parada, Leclerc salió pegado al alerón trasero de Gasly. Tardó más de la cuenta, aunque con el pobre ritmo del Ferrari no le quitó ningún objetivo factible. Eso si, hizo bien en quitarse de encima al Red Bull. La mala suerte se ceba con Gasly este año y su nuevo motor Honda rompió, dejando al piloto fuera de la carrera.

El abandono de Gasly provocó un coche de seguridad virtual, pese a que no había peligro aparente en pista. Charles Leclerc aprovechó para parar y montar neumáticos nuevos, en busca de un punto más gracias a la vuelta rápida.

Otro que paró fue Norris, que también montó un blando nuevo, para intentar adelantar a un Sergio Pérez que se le había atascado a los McLaren. Pero ni con ruedas nuevas, el McLaren de Norris no pudo recortar tiempo al McLaren de Carlos Sainz.

En las vueltas finales, con todo estabilizado, Lewis Hamilton intentó superar a Valtteri Bottas y llevarse la victoria. Pero este Bottas es otro piloto nuevo y no se dejó amedrentar por Hamilton, que incluso cometió errores. De esta forma, Bottas se llevó la victoria, y con ella el liderato del Mundial. Un punto separan a ambos pilotos de Mercedes, la igualdad entre ellos es máxima. Más lejos está Sebastian Vettel, a 34 puntos.

Próxima parada: Barcelona, Gran Premio de España. ¿Será capaz en nuestra casa de superar Ferrari esta difícil situación? En dos semanas lo veremos.

Tabla de resultados

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