El español suma su primer triunfo del 2019 al ganar las 24 horas de Daytona bajo la lluvia junto a Kamui Kobayashi, Renger Van der Zarde y Jordan Taylor.

Año 2019, primera temporada en la que Fernando Alonso no participará en el campeonato del mundo de F1. Un calendario lleno de objetivos, entre ellos, la resistencia americana, el WEC y las 500 millas de Indianápolis. Las 24 horas de Daytona era la primera fecha marcada en rojo en su calendario esta temporada y, en Estados Unidos, bajo una lluvia infernal, el asturiano se proclamó vencedor de la prueba junto a Jordan Taylor, Kamui Kobayashi y Renger Van der Zarde.

No comenzó del todo bien para el Cadillac número 10, que partía desde la sexta posición en esta prueba. Jordan Taylor tuvo dificultades en el inicio del sábado y, tras entregar el relevo a Fernando Alonso, el coche rodaba en novena posición. Pero el de Asturias agachó las orejas y comenzó a remontar uno a uno hasta ponerse en primera posición. Pero no acabó ahí, sino que comenzó a rodar cada vez más rápido generando una distancia de 25 segundos sobre su inmediato perseguidor. Entonces, una bandera amarilla reagrupó de nuevo el paquete cuando Kobayashi ya estaba a los mandos del volante. La conclusión de todo el mundo fue unánime: Fernando Alonso voló sobre la noche en Florida.

Fernando Alonso realizó un stint en la noche muy similar al de Le Mans 2018

Ya una vez que había amanecido de nuevo en Daytona, el español retomó la conducción del Cadillac, pero entonces comenzó a llover en el trazado y el equipo cometió un error: aguantó en pista con ruedas de seco y, una vez que realizaron la parada, se encontraban en cuarta posición y a punto de ser doblado. Perder vuelta con respecto del líder podría significar el final de la prueba aunque aun quedaran horas por delante, por lo que comenzó una nueva remontada para situar de nuevo el coche como líder.

Y entonces llegó más lluvia y apareció un héroe inesperado, Jordan Taylor. El piloto, que había abierto la competición con un ritmo nada bueno, saldó la cuenta volando bajo la lluvia y haciendo imposible que Felipe Nasr se le acercara en ningún momento. Pero la lluvia no dejaba de provocar un incidente en pista tras otro y la ventaja se desvanecía cada dos por tres. Finalmente, Nasr tomó la iniciativa y atacó a Taylor, sobrepasándole. Las últimas seis horas parecían más una carrera al sprint que una prueba de resistencia, con todos los espectadores enganchados viendo lo que podía ocurrir bajo el mojado asfalto de Miami.

Con el circuito empapado, Cadillac confió de nuevo en el español para el relevo decisivo

Cadillac cambió de estrategia y decidió llamar de nuevo a Alonso para intentar enmendar la situación. Y vaya si lo logró: a una distancia incómoda, estuvo durante vueltas presionando a Nasr, haciéndole saber que estaba ahí y que no pensaba despegarse mucho. El brasileño pagó la presión y, con una salida en la primera curva, el ovetense tomó el liderazgo. Un liderazgo que mantuvo hasta que, de nuevo una serie de incidentes, hicieron que Dirección de Carrera sacara la bandera amarilla total para, posteriormente, convertirla en bandera roja y neutralizar la carrera.

La lluvia no paraba de caer en Daytona y empapó la pista. Para cuando las gotas empezaban a golpear con menor intensidad, el circuito estaba demasiado mojado y con poca posibilidad de drenar. Por ello, Dirección de Carrera tomó la decisión de dar por finalizada la prueba y, de esta manera, Fernando Alonso se proclamaba, junto con Jordan Taylor, Kamui Kobayashi y Renger Van der Zarde, vencedor de las 24 horas de Daytona. Una vez más, el bicampeón del mundo de F1 hizo historia. Próxima parada: las 500 millas de Indianápolis, con escalas en el WEC.

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