Con una Fórmula E que no para de crecer a nivel económico y de espectadores, muchos se preguntan si el futuro de las carreras es eléctrico. Y, sobre todo, si ese futuro pasa por acabar con la pureza de estas.

Había un tiempo en el que, si uno quería saber cuál era el futuro de los coches de calle, bastaba con mirar a lo que hacía en ese momento la F1. Campeonato vanguardista que traía año tras año espectaculares novedades técnicas que, años después, encontrábamos en nuestros vehículos. Sin embargo, el futuro parece destinado a eliminar los motores de combustión interna y llevar una movilidad estrictamente eléctrica. Y ahí es donde surge el debate: ¿acaba este hecho con la pureza de las carreras?

Helmut Marko, asesesor de Red Bull y famoso por no morderse nunca la lengua al verter su opinión, ha mostrado siempre su rechazo a la Fórmula E, competición en la que sus monoplazas son empujados por energía eléctrica. Lucas Di Grassi, campeón del certamen, cree que el futuro va a ser eléctrico sí o sí: "Audi gana mucho más dinero aquí de lo que lo haría en F1" comenta el brasileño, "y como todos los futuros coches de Audi serán eléctricos, la gente necesita entender cuáles son las limitaciones, cuáles son los materiales adecuados y cómo desarrollar un software para el control del motor. Ya se sabe cómo se hace el coche de combustión, lo que hay que hacer es descubrir cómo hacer que los coches eléctricos sean más rápidos, más eficientes y más baratos. Eso es lo que hacemos aquí. No sólo Audi, sino todo el mundo."

La F1 ha sufrido muchos cambios a lo largo de su historia

No hace falta que comparemos las diferencias estéticas y técnicas de dos monoplazas de F1 con, digamos 30 años entre ellos, para darnos cuenta que estos coches son cambios constantes año tras año. Ni tampoco quien suscribe este artículo crea que, por introducir nuevas tecnologías, se pierda la pureza de las carreras. Y aquí, debo poner el foco en dos puntos. En primer lugar, las carreras van a ser siempre carreras: decenas de competidores intentando llegar a la meta antes que los otros. Podemos plantearnos cómo hacer que las mismas sean más emocionantes, más apretadas y todo lo que queramos, pero seguirá habiendo un vencedor de Gran Premio por delante de un frustrado segundo que no se llevó el premio máximo. Y las carreras siguen haciendo que me levante a las 8 de la mañana, aunque el alerón sea más pequeño o, aunque pongan una horrible pieza de titano llamada HALO para proteger la integridad de los pilotos. ¿Ha probado alguien a ver una carrera antigua o, incluso jugar en su PS4 a algún videojuego de temporadas pasadas? Ver ahora un coche sin HALO se me hace extraño. Y todo ello, sin entrar en lo que supone respecto a seguridad.

Así, Lucas Di Grassi no considera que, el concepto de pureza, se pueda tener como algo tan estricto: "Marko dijo que no le gusta la Fórmula E porque es un 'purista'. Eso es un argumento medio falso porque depende de lo que eso signifique para cada uno. Si fuera realmente un purista de las carreras defendería las carreras de caballos. O las carreras solo con coches de combustión y sin sistema híbrido como tiene la F1 actual. O coches sólo con cambio en H, no como la F1."

También en su día se pondría el grito en el cielo por incluir los cascos, los cinturones de seguridad... ¡Y no nos olvidemos de la llegada de los motores de la era híbrida en 2014! Recordamos a todos despertándonos (o trasnochando), para ver los primeros libres de Australia y, al oír los monoplazas, pensar: "¿qué han hecho con mi categoría?" Es más, yo mismo pude oír este cambio en el GP España y acreditar que, efectivamente, sí, sonaba menos y peor. Y llegó el HALO, y lo hizo más feo. Y sin embargo, cuando Lewis Hamilton hizo aquel adelantamiento a Vettel en Monza este año, pese a no ser un fanático acérrimo ni del inglés ni de los de Brackley, sentí ese gusanillo de "esto es competir al máximo nivel".

Los equipos se meten en las competiciones con el objetivo de ganar dinero

El otro punto a destacar es el de la economía y capitalismo puro y duro. Sí, ganar es precioso, es algo único e irrepetible. Pero a un equipo lo que le importa es los millones de euros que esa victoria va a aportar a su marca. Nadie se mete en este NEGOCIO para simplemente salir en la foto. Son empresas que quieren ganar el máximo y, su objetivo, lo llevan a través de intentar conseguir buenos resultados. Ferrari compite en circuitos, pero también vende coches de calle, al igual que Mercedes, Audi, BMW, etc. Y, si sus competidores se pasan a la tecnología eléctrica, ellos no van a querer quedarse atrás. Todo lo contrario. Querrán aprovechar su ventaja y la información que les proporcionan los circuitos, para que el consumidor elija su vehículo frente al de la competencia. Por primera vez, la F1 deberá copiar el modelo de futuro o, seamos claros, estará condenada a irse empequeñeciendo poco a poco. Y eso, es algo que ninguno queremos.

La adrenalina de la competición va a existir siempre

La película de Ben-Hur nos muestra una espectacular carrera de cuadrigas. Quizá, en un futuro lejano, nuestros descendientes vean carreras de vainas como en "La Amenaza Fantasma" de Star Wars (con perdón a los detractores de esta película). Lo que está claro es que, al igual que la sociedad y la tecnología evolucionan, lo hacen también los eventos que mueven nuestra vida cotidiana. Soy un gran seguidor del baloncesto y, en concreto, de la NBA. ¿Sabían que, al principio, no existía el reloj de posesión? Hoy en día, un equipo sólo puede disponer del balón para atacar durante 24 segundos por jugada. Eso nos dio lugar a partidos con posesiones interminables y, resultados del tipo 33-30. ¿Puso la gente el grito en el cielo con su nueva norma? Seguramente tuvo sus detractores. Sin embargo, hoy en día el mejor baloncesto del planeta sale de esa competición. Y siguen renovándose día a día. Nadie puede ir hoy a ningún sitio a sacar una entrada para, un domingo cualquiera, ver carreras de carros tirados por caballos (por muy emocionantes que pudieran ser).

La F1 tiene algo mágico, y es que, aunque sea el coche feo, cojo, más bajo, más rechoncho, la gente sigue sacando sus entradas año tras año. Si el futuro es eléctrico, bienvenido sea. Yo, sólo pido una cosa: adelantamientos.

1 pensamiento sobre “¿Es eléctrico el futuro de la F1?

  1. El triste futuro de la f1 es eléctrico. Es lo qié hay… pero será una pasada fijo. F1 es siempre F1

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