La FIA prohíbe los test para los equipos privados fuera de Europa

La Federación Internacional de Automovilismo teme que M-Sport pueda sacar partido de las pruebas de Ostberg y Bertelli y ha prohibido sus jornadas de test.

La FIA cambia las normas del Mundial de Rallyes y los privados ya no podrán realizar jornadas de test con modelos con especificaciones de 2017 fuera del territorio europeo, tal y como ha realizado Mads Ostberg y el equipo OneBet Jipocar tras el Rally de Argentina. La Federación teme un traspaso de información entre Ostberg y M-Sport, que pudiera beneficiar a los de Cumbria en el desarrollo del Fiesta WRC '17.

Las pruebas que ha realizado el equipo de Martin Prokop en América del Sur, tras finalizar el Rally de Argentina, ha levantado las sospechas de la Federación Internacional de Automovilismo y han tomado una dura medida para los pilotos privados del Mundial de Rallyes: se acabaron los test fuera de Europa. Temores que vienen dados porque M-Sport podría beneficiarse de las labores de Mads Ostberg y Lorenzo Bertelli para mejorar sus Ford Fiesta WRC '17, algo que no le ha sentado nada bien al noruego y así lo explicaba al medio Autosport:

"Realmente no entiendo esto. Sólo tengo que ver la parte divertida - es una regla que ha estado aquí durante 15 años y ahora lo cambian. Ese es el único beneficio que me quedaba. ¿Qué tengo en los equipos de fábrica? Es ridículo".

Desde el equipo OneBet Jipocar han reiterado en varias ocasiones que en estas pruebas no estaba presente ningún ingeniero o mecánico de M-Sport, que se ha realizado con el equipo humano de la estructura MP Sport y que la información obtenida es para ellos, no para Malcolm Wilson. Pero desde la FIA han decidido ceder a las presiones de los constructores o de formaciones como PH Sport, socio de Citroën, que ha puesto de ejemplo que la marca francesa hiciera una semana de pruebas en Australia para la última cita del calendario y que luego entregara los datos a la fábrica.

El cambio de reglamento en el Campeonato del Mundo de Rallyes sigue dejando muchos flecos sueltos y esta polémica no hace otra cosa que sumarse a errores como la limitación de velocidad punta en ciertos rallyes, la prohibición de formaciones privadas o la introducción de un Trofeo WRC que a nadie termina de convencer.