22 años de la muerte de Ayrton Senna

La Fórmula 1 se construye a base de nombres, y hace hoy 22 años nos dejaba uno de sus nombre más grandes: Ayrton Senna. El fallecimiento del piloto brasileño marcó para siempre la Fórmula 1, no solo a los que vieron su muerte en directo, también a aquellos a los que su leyenda ha llegado después. La Fórmula 1 cambió para siempre con el accidente de Ayrton Senna, y todavía hoy seguimos viendo sus efectos, en formas de halos y cúpulas por ejemplo. Cambió la Fórmula 1 durante su vida, y después de su muerte.

Ayrton Senna

Ayrton Senna da Silva nació en São Paulo (Brasil) en el seno de una familia pudiente y muy unida, que marcó su destino para siempre. Fueron tres las pasiones de Ayrton Senna en la vida: Dios, la Fórmula 1 y su familia, por este orden, y todas entrelazadas entre sí. A Senna no hizo falta que le descubriese nadie, igual que no hace falta que nadie descubra a un volcán echando lava. Cuando su padre le regaló un kart de juguete con cuatro años dejó claro que algún día se subiría en los coches más rápidos del mundo y sería un piloto importante. Y no solo fue importante, es una leyenda.

Senna se fue de este mundo con tres campeonatos mundiales, pero pocos tenían dudas en su última temporada de que no se retiraría de la Fórmula 1 con "tan solo" tres campeonatos mundiales. En su primera temporada en la Fórmula 1 atrajo todos los focos, con grandes carreras como en su memorable segundo puesto en las mojadas calles de Mónaco, donde solo la detención de la carrera le privó de adelantar a un tal Alain Prost al que sacaba cuatro segundos por vueltas y que lideraba la carrera en ese momento.

Fue ese tal Alain Prost, con cuatro campeonatos mundiales en sus espaldas hoy día, el que fue su gran rival en las pistas y fuera de ella mientras los dos andaban en este mundo. Fue ese tal Alain Prost uno de los más afectados el día de su entierro, sabiendo que se iba una leyenda de la Fórmula 1 y del deporte. Un hombre al que había ayudado, y que le había ayudado a él, a ser leyendas sobre ruedas.

Ayrton Senna, ídolo de ídolos

Su muerte no solo marcó a la generación que lo vio debutar, sino que su leyenda ha llegado a aquellos, en los que me incluyo, que, por edad, no pudieron disfrutar en directo del manejo de Senna de sus monoplazas. Hoy, 22 años después, el nombre de Senna se sigue repitiendo como un martillo entre todos aquellos que aman este deporte, no como una herida que no cicatriza, sino como una cicatriz de la que la el mundo de la Fórmula 1 se siente orgullosa y la lleva por bandera.

La admiración por Senna no es residual en los aficionados ni mucho menos. Grandes pilotos de la parrilla como Lewis Hamilton o Fernando Alonso son pilotos de Fórmula 1 hoy en día en gran parte por su idolatración al astro brasileño. Y en parte podemos comprobar como los valores que hicieron grandes a Ayrton Senna se repiten en ellos, como su inalterable valentía, su no doblegación a lo políticamente correcto y, sobretodo, su amor a montarse en un monoplaza e intentar superar los límites.

Hacía 22 años que no se corría una carrera de Fórmula 1 un 1 de mayo. Quizás haya sido casualidad, quizás un pacto tácito. "Hoy correremos por él", admite Fernando Alonso. Que así sea.

Descanse en paz Ayrton Senna da Silva, y muchas gracias por llegar a la Fórmula 1.