A buenas horas, Rosberg

Rosberg
Nico Rosberg, listo para la acción | Foto: Mercedes

La temporada 2015 llegó a su final en Abu Dhabi hace ya algunas semanas, pero en la mente de muchos aficionados rondará la duda de qué hubiera pasado si Rosberg hubiera mostrado antes el gran rendimiento con el que sorprendió a todos en las últimas carreras del año. Ya sea por un bajón de Hamilton tras haber conquistado el título en Austin o por algún cambio en la configuración del Mercedes W06 tras la misteriosa debacle en el GP de Singapur y al que Rosberg se hubiera adaptado mejor, la verdad es que el alemán estuvo por delante del británico en las tres carreras finales del campeonato.

En México, Brasil y Abu Dhabi, Nico cruzó la bandera a cuadros por delante de Lewis. Pero no sólo eso, sino que también fue el más rápido en la clasificación de los sábados. Y este plus de rendimiento por parte de Rosberg comenzó en el GP de Japón, justo después de la carrera en Singapur. Eso sí, en las tres carreras previas no supo aprovechar su ventaja en parrilla, logrando dos segundos puestos y cosechando un abandono en Rusia por problemas con el acelerador. Seis fueron las 'poles' seguidas conseguidas en el final de temporada, y si logra las dos primeras en 2016 igualaría el récord de Senna entre España 88' y Estados Unidos 89'.

¿Pero qué hubiera pasado si estos resultados los hubiera conseguido desde el inicio de la temporada? Porque, hasta mediados de temporada, el año de Nico no estaba siendo bueno en comparación con su máximo rival, el hombre que está al otro lado de su garaje. Nueve poles y cinco victorias de Hamilton y una poles y tres triunfos para Nico en las diez primeras carreras. Es cierto que Rosberg ha tenido más problemas en su coche durante el año, pero también en ocasiones ha dado la sensación de no poder hacer nada ante el dominio de Lewis.

Desde luego, el gran final de año que tuvo es la mejor inyección de moral y confianza de cara a 2016, un año que todo indica que volverá a estar teñido de plateado, a no ser que en Ferrari consigan acercarse algo más a los de Brackley. Porque la idea de un McLaren-Honda luchando por la victoria con los Mercedes parece, a día de hoy, algo lejana.