El 2015 de Red Bull

El 2015 no ha sido una temporada fácil para la escudería Red Bull. Después de un 2014 de transición hacia un rendimiento más discreto después de años de títulos y apabullamiento de los rivales, el 2015 ha continuado con esta línea de rendimiento más discreto y esto ha terminado por agotar la paciencia de los máximos dirigentes de la escudería austriaca que han vertido su impotencia sobre Renault, llegando a amenazar incluso con abandonar el circo de la Fórmula 1. Este viaje por el desierto ha culminado con el cuarto puesto en la clasificación del Mundial de Constructores, un resultado algo escaso para una escudería que hace poco ganó de forma consecutiva cuatro títulos de constructores.

Podio del GP de Hungría

La pretemporada de Red Bull

Red Bull de camuflajeLa escudería de las bebidas energéticas tuvo un inicio de año complicado, dónde se llegó a rumorear que no estarían en los primeros entrenamientos invernales del año en Jerez debido a que el propio Christian Horner reconoció días antes del inicio de las pruebas un retraso en el ensamblaje del monoplaza. Pero finalmente si estuvo en Jerez desde el primer día, y lo hizo con dos novedades. La primera tenía forma de ruso. Daniil Kvyat sustituía a Sebastian Vettel en el asiento del monoplaza morado tras su buena temporada de debut en la Fórmula 1 a los mandos del Toro Rosso. La otra fue temporal, tan solo para pretemporada, y puramente estética. El Red Bull se vestía de camuflaje, abandonando los tonos azules y morados para usar un camuflaje Dazzle, empleado por los navíos durante las dos Guerras Mundiales, para ocultar a la vista de los demás los detalles de diseño de su monoplaza.

La primera semana de entrenamientos, en Jerez, no fue muy positiva para la escudería austriaca. Red Bull fue la escudería que menos rodó tras McLaren, incluso menos que Lotus que faltó el primer día de entrenamientos. Red Bull acusó el tardío de su monoplaza y fue un fiasco absoluto, tan solo obteniendo mejores tiempos que McLaren. Las alarmas sonaban en las oficinas de Red Bull aunque todavía era pronto para alarmarse en exceso.

De hecho, los entrenamientos en Montmeló fueron mucho mejor, después de un duro trabajo por parte del área de ingeniería de la escudería austriaca. En los primeros entrenamientos en Barcelona, Red Bull fue la escudería que más rodó tras Mercedes y solo Verstappen rodó más que los pilotos de Red Bull, consiguiendo Ricciardo el cuarto mejor tiempo de la clasificación conjunta de todas las jornadas. Este empujón les permitió optar por un plan de trabajo más moderado en la segunda tanda de entrenamientos en Montmeló. Tras una dura pretemporada, las sensaciones eran claras en Red Bull: tocaría sufrir otro año, Mercedes y Ferrari estaba muy lejos y habría que competir contra Williams.

La temporada de Red Bull

Ricciardo en el GP de Bahrein

De esta forma, Red Bull comenzaba la temporada 2015 de Fórmula 1 con un cierto miedo, dado que seguramente muchas carreras se las pasarían a la defensiva. Y así fue en el inicio de temporada, donde los pilotos de Red Bull lucharon contra los problemas de fiabilidad de su monoplaza y el poco aporte de su unidad de potencia para poder entrar en los puntos. El año arrancó con Ricciardo en la 8º posición en Australia y Kvyat sin ni siquiera poder arrancar la carrera por problemas en su motor. No mejoraron las cosas en las siguientes carreras, donde Red Bull se vio superado por su hermano pequeño Toro Rosso. Los austriacos conseguína a duras penar meter sus dos pilotos entre los diez primeros en Malasia mientras que en China Kvyat se vio obligado de nuevo a abandonar por una rotura en su motor, con Ricciardo 9º. En Bahréin vimos como Ricciardo conseguía la mejor posición hasta el momento de la escudería con un sexto puesto, pese a que el australiano llegó a la línea de meta en medio de una tremenda humareda por la rotura de su motor. Kvyat con una gran actuación después de remontar ocho posiciones conseguía meter por segunda vez a los dos pilotos entre los diez primeros. Después de tres carreras, Red Bull era quinto en la clasificación y empezaban a surgir dudas acerca de los responsables del fiasco.

El comienzo de la temporada europea en Barcelona suele ser un punto de inflexión para muchas escuderías debido a las mejoras que se traen al circuito catalán, pero no fue el caso de Red Bull esta temporada. Los dos pilotos de Red Bull se colaron entre los diez primeros pero vieron de nuevo como los pilotos de Toro Rosso conseguían dar un mayor espectáculo que ellos, siendo Kvyat adelantado en las últimas vueltas por Carlos Sainz ante su público. Mejor les fue en Mónaco, un circuito que siempre ofrece oportunidades únicas en el campeonato. Los Red Bull cuajaron una gran carrera, luchando incluso contra los Mercedes aunque finalmente no pudieron pasar del cuarto y quinto lugar. Sin embargo, las calles de Mónaco dieron un impulso moral a los de Red Bull para afrontar las siguientes carreras.

No ayudaron las largas rectas del Gran Premio de Canadá a los monoplazas de Red Bull, que a estas alturas de campeonato, en junio y con el calor ya empujando en la espalda, andaban bastante quemados con el motor Renault y soltaban alguna que otra pullita en público a los responsables del motor. Kvyat consiguió salvar los muebles como pudo, pero Ricciardo ni siquiera pudo luchar por ellos en una decepcionante carrera de Red Bull. Y tras este fiasco, llegaba la carrera de casa, el Gran Premio de Austria, en el Red Bull Ring, donde los pilotos de la escuderia austriaca esperaban conseguir un resultado más destacable de los conseguidos hasta el momento. Y no fue el caso, porque incluso consiguieron un bagaje peor que en la anterior carrera, con Ricciardo décimo y Kvyat fuera de los puntos.

Pero tras estos dos fiascos llegó la mejor carrera de la temporada para Red Bull, en una carrera que algunos incluso califican como la mejor carrera de la temporada. La victoria no llegó, pero nunca estuvo más cerca en el 2015. Los dos pilotos de Red Bull terminaron en el podio, paradójicamente con Vettel en la cabeza del podio, con Kvyat en la segunda posición (su mejor posición en la Fórmula 1) y con Ricciardo tercero. Un oasis en el desierto que estaba siendo, y que sería, la temporada para Red Bull. Y un buen sabor de boca para irse de vacaciones en verano.

A la vuelta de parón veraniego, en el mítico circuito de Spa, Kvyat conseguía rondar el podio de nuevo con un 4º puesto, mientras que Ricciardo se veía obligado a abandonar de nuevo, recordando los problemas de fiabilidad no superados del Red Bull. La distancia con Williams cada vez parecía menor y a partir de este momento los Red Bull entrarían en los puntos en cada carrera, con la excepción del Gran Premio de Japón. En Monza, un circuito que por sus características de alta velocidad planteaba un serio problema para Red Bull, los austriacos consiguieron meter a sus dos pilotos en la octava y décima posición, pero el runrún sobre el rendimiento del motor Renault estaba ya puesto claramente en entredicho.

En Singapur, todo estalló. La prensa destapó que Red Bull había roto relaciones con Renault y que negociaba con Mercedes y Ferrari para llevar su motor en el 2016. A pesar de esto, el Red Bull rindió de forma excepcional en Singapur y permitió el podio de Ricciardo y una gran remontada de Kvyat para acabar en la 6º posición, recortándole muchos puntos a Williams en el campeonato de constructores en su particular lucha. Sin embargo, esta lucha se vino abajo en Japón, en Suzuka, donde el motor Renault rindió de forma penosa y los dos Red Bull acabaron fuera de los puntos sin oportunidad de entrar en ellos.

A partir de aquí, Red Bull prácticamente no tenía opciones de superar a Williams en la clasificación final y afrontó el final del Mundial sin ninguna expectativa. En su Gran Premio local, Kvyat consiguió la quinta posición mientras que Ricciardo fue el último, algo que se invirtió en la siguiente carrera, en EEUU, donde Ricciardo consiguió sumar un punto y Kvyat tuvo que abandonar. Su mejor carrera en este final de temporada fue en el debutante Gran Premio de México, donde Ricciardo y Kvyat terminarón quinto y cuarto respectivamente. Para cerrar el año, Red Bull se quedó como mejores posiciones con un séptimo puesto de Kvyat en Brasil y un sexto de Ricciardo en la carrera final, en Abu Dhabi.

Una temporada difícil para Red Bull, que ha terminado en el cuarto lugar del campeonato de constructores, viendo como pese a que su lucha fue con Williams, terminaron más lejos de ellos que de Force India, sus inmediatos perseguidores en la tabla. En cuanto a los pilotos, Kvyat consiguió superar a su compañero de equipo por solo tres puntos, consiguiendo el ruso la séptima posición del campeonato de pilotos con el australiano justo por detrás de él en la octava posición.

La anécdota del 2015 de Red Bull

Red Bull volvió a mostrar en esta temporada 2015 su especial filosofía de trabajo en equipo en el Gran Premio de Mónaco. Encarábamos el final de la carrera cuando un coche de seguridad agrupaba los coches y dejaban a Red Bull en disposición de atacar a la cabeza. Ricciardo, con ruedas nuevas, se encontraba por detrás de Kvyat, al que pasó mediante órdenes de equipo para atacar a Hamilton. Ricciardo lo intentó durante unas cuantas vueltas hasta que finalmente desistió y le devolvió a Kvyat la posición en la misma línea de meta. Un gesto de generosidad por parte de ambos pilotos que difícilmente se ven en estos tiempos de extrema competitividad, a veces mal llevada.

Los conflictos de Red Bull

Sin duda alguna la polémica más sonada esta temporada en el circuito de la Fórmula 1 han sido las discrepancias de Red Bull con Renault debido al motor de baja calidad que han desarrollado los franceses para esta temporada. Aunque es cierto que el motor ha sido determinante para que Red Bull se convierta esta temporada en un actor secundario, también es cierto que los austriacos no han conseguido desarrollar un monoplaza a la altura de sus predecesores. Red Bull negoció con Mercedes y con Ferrari para incorporar su motor al monoplaza en el 2015, pero finalmente las negociaciones no llegaron a buen fin. Con solo las opciones del desastroso motor Honda y el motor que ya tenían, el Renault, Red Bull llegó a amenazar con abandonar la Fórmula 1 convirtiendo su problema en un problema de estado, obligando a intervenir a agentes más importantes. El lío todavía no se ha resuelto, y la única seguridad que tenemos ahora mismo es que Red Bull seguirá en la Fórmula 1 en el 2016. Todo parece indicar que Renault seguirá siendo su suministrador de motores, aunque parece ser que su especificación de motor será denominada Infiniti, y puede ser que algunas partes de la unidad de potencia sean desarrolladas por otras organizaciones. Todo está en el aire acerca del motor, pero lo seguro es que Red Bull estará en el 2016 en parrilla.

El futuro de Red Bull

El 2016 será otra temporada de transición para Red Bull. Los austriacos se han quedado en el limbo en la temporada previa al cambio de normativa de motores en el 2017 y tendrán que adoptar una solución provisional en el 2016. Situación preocupante para Red Bull, que puede ver como escuderías como Force India, o incluso McLaren si Honda consigue desarrollar un motor decente, le pueden comer y ganar terreno. Los pilotos seguirán siendo el australiano Ricciardo y el ruso Kvyat que han culminado una buena temporada para el potencial que tenían entre manos. Se prevé un 2016 difícil para Red Bull de nuevo, que puede llegar a plantear de nuevo la posibilidad de que Red Bull abandone la Fórmula 1. Pero para eso tendremos que esperar acontecimientos.