La gran estafa anglo-nipona

McLaren

Al contrario que en la película protagonizada por Christian Bale, en la historia de McLaren-Honda de esta temporada los protagonistas no se manejan con dinero. El motivo de esta 'estafa' es la que sufren los aficionados a la Fórmula 1, los seguidores de la escudería de Woking y, por qué no decirlo, también ese nutrido grupo de seguidores que desde 2007 espera un nuevo título mundial para Fernando Alonso.

Después de historia de amor-odio vivida en Ferrari, el aficionado esperaba que la nueva experiencia en McLaren fuera por otros derroteros. Sabiendo, eso sí, lo complicado que sería el inicio de la temporada. Pero a falta de seis carreras nadie sabe cuándo conseguirán levantar cabeza. De entrada, la regreso de la alianza McLaren-Honda hacía soñar a todo el mundo con revivir otros tiempos pasado, los de Senna y Prost, pero nada más lejos de la realidad. Son muchos años los que llevaba fuera de la competición el motorista japonés, y en esta nueva época de la F1, con unos motores híbridos complicados de entender, la experiencia es un grado.

Empezó la temporada y el coche de Alonso, pilotado por Magnussen, acabó la carrera antes incluso de empezarla. En Bahréin (si no recuerdo mal) Alonso dijo que sería la última carrera que acabarían doblados por los líderes de carrera. Arai diría poco después que para después del verano estarían luchando por la victoria. Y ya hemos visto todos cómo ha avanzado la temporada...

En Mónaco y Hungría, favorecidos por las características de la pista,  McLaren consiguió disimular la falta de potencia del motor Honda para lograr una mejor posición final. Lo mismo que ocurrió en Singapur hasta el problema con la caja de cambios en ambos coches. Singapur, la carrera en la que tanto se esperaba desde Woking, acabó con los dos coches fuera. La realidad es que, a falta de seis carreras para acabar el mundial, McLaren sólo ha puntuado en tres carreras (Mónaco y Hungría Button, Gran Bretaña y Hungría Alonso), a pesar de anunciar mejoras en varias carreras.

En cierta parte, eso de anunciar mejoras que apenas mejoran nada, me recuerda a los últimos años del asturiano en Ferrari, con la diferencia de que en Honda llevaban años fuera del campeonato. Y es que, visto lo visto, estos serán los test más largos de la historia de la Formula 1.