Maldonado y su apuesta al 13

El 13 de mayo de 2012 Pastor Maldonado tocó el cielo. En el Gran Premio de España, el por entonces piloto de Williams logró la pole y se impuso en carrera ante Fernando Alonso (Ferrari) y Kimi Räikkönen (Lotus Renault). Fue su primera y única victoria en la Fórmula Uno. Se convirtió así en el primer venezolano en subir al podio, marcar una pole y ganar un gran premio de Fórmula Uno.

Desde entonces ha ido pasando sin pena ni gloria en cada temporada de Fórmula Uno. En el año 2013 acabó 18º en la clasificación mundial con tan sólo un punto. Su primera temporada con Lotus, en 2014 firmó un 16º puesto con dos puntos en su casillero. Bien es cierto que durante 2014 el rendimiento del Lotus dejaba mucho que desear, pero en algunas ocasiones cometió errores que costaron increíbles accidentes, como el espectacular incidente con Esteban Gutiérrez en el Gran Premio de Bahréin.

En el presente campeonato por el momento ha logrado doce puntos en once Grandes Premios, mientras que su compañero de box, Romain Grosjean, ha sumado 38. Pastor Maldonado es el piloto con mayor número de abandonos este año (siete) y las tensiones empiezan a crecer en el equipo. De hecho, Lotus culpa al piloto venezolano de su abandono en Bélgica. Alan Permane, director de operaciones, alega que “Maldonado destrozó el embrague cuando se salió en Eau Rouge. Las válvulas se destrozaron y el sistema se bloqueó”. Por tanto, el de Maracay, nacido en 1985, ha disputado 88 carreras con una victoria, una pole position y 61 puntos.

Pastor Maldonado siempre ha levantado críticas en los aficionados a la Fórmula Uno. En muchas ocasiones se ha visto involucrado en accidentes que bien podía haber evitado. El viernes en Spa sufrió una salida de pista muy parecida a la del año pasado en el mismo trazado.

Su única victoria en la Fórmula Uno la logró aquel día 13 de mayo. Quién sabe si por esta razón, el de Lotus ha elegido como su número el 13, el de la mala fortuna. La que siempre le ha acompañado y le ha castigado en muchas carreras de forma injusta.

Y es que no parece casual. El número 13 no se usaba en Fórmula Uno desde hacía 38 años. El desafortunado número tiene historia en el automovilismo. En 1925, Paul Trochy perdió la vida en el Gran Premio de San Sebastián al estrellar su Delage contra un árbol. El destino quiso que un año después, en Sicilia, el italiano Giulio Masetti falleciese tras caer por un barranco el coche que conducía, también con el número 13. La dichosa cifra se había ganado la peor de las famas. Tanto fue así que la Federación Francesa retiró el número de los grandes premios. Los pilotos tampoco lo querían e incluso los organizadores lo retiraron de los boxes y de los aviones que volaban a los circuitos.

El bueno de Pastor Maldonado ha querido recuperar el 13 para las carreras. Desde aquel 13 de mayo de 2012 no ha vuelto a conseguir un éxito. Quizás la FIA, muy prohibitiva últimamente, no le permita cambiar de dorsal. Así que, por el bien de Pastor, esperemos que la fortuna le vuelva a sonreír más pronto que tarde.