Verstappen, un diamante por pulir

Max Verstappen
Vertappen, joven talento de la F1 | Foto: F1

Tras el accidente provocado por Max Verstappen en el reciente Gran Premio de Mónaco, no se han hecho esperar las reacciones críticas a su presencia en el gran circo pese a tener sólo 17 años. Felipe Massa fue uno de los más críticos con la maniobra del holandés. "Diría que, bajo mi punto de vista, fue bastante peligroso el accidente con Verstappen. Tenían que sancionarle por lo que hizo; frenó detrás, mucho más tarde y lo que pasó fue peligroso. Eso demostró que, quizás, la experiencia sí cuenta en F1. Si se hiciera daño, entonces todo el mundo hablaría de eso. Se preguntarán por qué le dieron la licencia a un chico de 17 y por qué hace eso".

Precisamente a esa experiencia se refería el otro protagonista del choque, Romain Grosjean: "Adelantar es muy difícil en Mónaco y creo que hoy ha ganado mucha experiencia". Desde luego que la experiencia cuenta, igual que en todos los ámbitos de la vida. Pero Max no es el culpable de estar subido a un monoplaza de Fórmula 1 con apenas 17 años. Bueno, sí, gracias a sus grandes resultados en categorías inferiores. A partir de ahora, con la nueva reglamentación, no volveremos a ver en la máxima categoría del motor a un menor de edad. Sin embargo, pese a tener sólo 17 años, su primera participación con un monoplaza en el circuito de Mónaco fue notable hasta el momento del choque. Ya en clasificación dejó muestras de su calidad quedando 9º para la parrilla, y después mostró su desparpajo al colocarse detrás de Vettel y aprovechar que doblaba a un piloto para rebasarle a la salida de Loews.

¿El accidente? Sí, es un error debido a su ímpetu y sus ganas de hacerlo bien en su primer año. El belga tras la carrera comentó que le había sorprendido la frenada de Grosjean, del que comentó que frenó "10 o 15 metros antes que en la vuelta anterior". Verstappen es joven y aún tiene mucho que aprender. En cierto modo, su agresividad sobre la pista recuerda al Hamilton del primer año, otro debutante con ganas de comerse el mundo. El inglés ya ha calmado esas ansias por adelantar como fuera posible y sabe elegir la mejor opción. A Max aún le queda recorrido. Al final lo que queda es el resultado, pero las sensaciones que transmite sobre el coche son de piloto grande y, pese a que de momento las averías de su motor Renault no le han permitido sumar más puntos, su futuro se antoja brillante.