Solo vale mano dura en Mercedes

Spanish F1 Grand Prix - Race

Un incidente, una polémica, una reunión y un culpable. El castigo para Nico Rosberg por el toque con su compañero parece sencillo a primera vista. Disculpa pública tras una tensa y urgente reunión y nueva muestra de la ejemplaridad del equipo con las palabras condescendientes de un Toto Wolff que está viviendo su particular prueba de fuego a los mandos de una nave que se tambalea. Me quedo con la parte del comunicado que se refiere a las ''medidas disciplinarias'' que se han tomado y que aún desconocemos, pero que deben ser severas si pretenden establecer realmente algún tipo de orden interno para que dos pilotos que se están jugando el título se respeten en la pista.

Otra solución, desde luego, sería insuficiente. No hay lugar ahora mismo para advertencias ni para asegurar únicamente que esperan no quedarse con ''cara de tontos'', declaraciones más apropiadas por ejemplo para Baréin donde faltaron milímetros para tener ya el primer encontronazo del año. La mano dura dentro del equipo de Brackley es necesaria no solo porque nos encontremos a estas alturas de la temporada sino porque el toque de Spa es la guinda a un Mundial en el que ya ha ocurrido de todo entre Hamiton y Rosberg. Se me viene a la mente la salida de pista presuntamente intencionada de Rosberg en la Clasificación de Mónaco, el germen de lo que llegaría después. O las declaraciones malintencionadas de Hamilton sobre el pasado de Nico Rosberg en ese mismo Gran Premio. Recordamos también la polémica en torno a las órdenes de equipo incumplidas en Hungría o la chicane de Montreal que Rosberg se saltó y que, al igual que el incidente de la pasada carrera, no recibió sanción. Es decir, solo faltaba este tipo de choque, literal, además, entre ambos pilotos.

La transigencia de la FIA en la presente temporada a la hora de sancionar lances de carrera bien le ha servido a Rosberg para librarse al menos de una investigación tras Spa. Pero la magnanimidad no existe en Mercedes. Desde el domingo, figuras relevantes como Niki Lauda le han dado palos importantes al alemán y más recientemente, el presidente de la marca, Dieter Zetsche ha tenido que capear un temporal adverso que no respalda en absoluto su política contraria a las órdenes de equipo, que siempre se ha encargado de defender a ultranza. El clima no cambiará, de hecho seguramente empeorará, pero la firmeza con la que se tomen las acciones será la clave para comprobar si la limpieza en el asfalto perfilará la lucha por el título en el tramo final de temporada.

 

 

 

Fuente de la imagen: elcrackdeportivo.com.ar

 

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