Quizás ni siquiera conozcas su existencia pero ésta, es sin duda la mejor película sobre fórmula 1 jamás filmada.

Han pasado ya más de 50 años desde su estreno y sin duda se ha convertido en un clásico no superado hasta la fecha. Una película que todo aficionado a la fórmula 1 debería por lo menos verla una vez. Aquí vamos a daros  algunos motivos para que corras a buscarla e inviertas un rato de tu tiempo en disfrutar esta joya cinematográfica.

Porque inventó las tomas on board.
Todas las imágenes que llevamos disfrutando desde los 80 en nuestras televisiones se basan en los planos diseñados conjuntamente entre el director John Frankeimer y el artista gráfico Saul Bass. Eso sí: las cámaras de tv son entre 10 y 20 veces más pequeñas que las usadas para filmar la película

Porque nunca los motores sonaron, ni sonarán, tan bien

Así lo acredita el Oscar que se llevó en esta categoría y es que, se grabaron todos los motores independientemente en cada circuito para conseguir que cada monoplaza tuviera su propia personalidad. El grado de realismo fue tal que cuando descubrieron que algunos sonidos no coincidían con las imágenes del GP de Monte Carlo se llevaron a Watkins Glen varios monoplazas, donde Phil Hill reproduciría los más de 400 cambios de macha que se hacían durante una vuelta al circuito monegasco para que la grabación coincidiera con las tomas de la carrera

Porque podrás ver los circuitos míticos de los 60

Brands Hatch, Spa, Mónaco o Monza son tan protagonistas como los actores. Tal es así que cada carrera está filmada con un estilo diferente convirtiendo a Grand Prix en una experiencia visual única gracias a la visión de su director y al increible montaje, merecedor del segundo de los 3 Oscar que se llevó, el último sería para los efectos especiales utilizados para recrear las carreras

Porque no podremos ver mejores imágenes de la época

La carrera de Spa está filmada en directo por un Ford GT 40 conducido por el americano Phill Hill. Esa carrera fue tan caótica,comenzó a llover en mitad de la primera vuelta, que Phill Hill cubrió los 16 primeros km ( esa era la distancia de una vuelta en el Spa original) en ¡¡4ª posición!! la mayoría de los monoplazas que vemos accidentados son los reales.

Por Ferrari

La gente de la fórmula 1 no veía muy bien eso de tener a Hollywood molestando por el paddock hasta que John Frankenheimer se llevó un equipo de proyección a Maranello para mostrarle a Enzo Ferrari un montaje de unos 30 minutos del material filmado hasta entonces. Tras verlo il comendattore lloró como un niño y concedió al director libre acceso a sus instalaciones y el uso incondicional de la marca Ferrari con lo que el resto de fabricantes se vieron obligados a prestar,cuando menos, la misma colaboración

Por los pilotos

Nunca nadie había podido ver a los pilotos interactuar entre ellos: Bruce Mclaren, Graham Hill,Lorenzo Bandini,Jim Clark,Jack Braham,Phill Hill o Bob Bondurant sin mencionar la presencia de Bernard Cahier uno de los mejores fotógrafos de motorsport de todos los tiempos. Lo más curioso es que no hacen de sí mismos. Graham Hill interpreta a Bob Turner el otro Hill,Phil a un tal Tim Randolp, Richie Ginther a John Hogarth y el neozelandés Mclaren a un compatriota suyo: Douglas Mclendon.

Porque refleja fielmente el peligro que entrañaba esta categoría

En su momento fue tildada de sensacionalista pero todos los accidentes que se muestran en la película, sucedieron en realidad si bien es cierto que no todos en la misma temporada ni con los mismas consecuencias. Muchos de los actores reales que convivieron con los pilotos durante el rodaje comentaron con sorpresa la naturalidad con la que sus improvisados compañeros convivían con la muerte y es que en aquellos tiempos no era infrecuente que cada temporada fallecieran 4 o 5 pilotos

Porque gracias a ella tenemos el otro clásico del cine de carreras “las 24 horas de Le Mans”

Steve McQueen había sido el elegido para interpretar al piloto Pete Aron pero desavenencias con uno de los productores hizo que el papel fuera para James Garner,curiosamente su vecino en Beverly Hills. Steve McQueen gran aficionado a todo lo que oliera a gasolina tras ver la película lamentó no haberla interpretado y desde ese mismo momento comenzó el proceso para tener su propio “Grand Prix” que no sería otra que “Le Mans” una película inferior dramática y cinematográficamente a la de John Frankeheimer pese a lo cual, sigue considerándose como la segunda mejor película sobre motorsport de la historia y que por supuesto, también deberías ver si aún no lo has hecho.

Por todo esto y además  por la música de Maurice Jarre por los conceptos visuales del genial Saul Bass o por las tomas aéreas del director de fotografía Lionel Lindon. Por todo ello, merece la pena que emplees 3 horas de tu tiempo en disfrutar de una película irrepetible,  o acaso alguien se cree que, en estos tiempos, sería posible hacer algo con el mismo grado de ambición, meticulosidad y realismo con los que está hecha esta película y en caso de ser así, ¿quién tendría la pasta suficiente?

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