La polémica estalló en Canadá cuando restaban unas vueltas para el final. Sebastian Vettel, que lideraba la carrera e iba directo hacia la victoria, recibió una sanción de 5 segundos, lo que le daba la victoria a Hamilton a no ser que el alemán pudiese poner esa distancia de por medio, algo que no hemos visto en toda la carrera. Ni merenciendolo, Vettel gana este año.

Todo pasó en la vuelta 48. Vettel lidera, con Hamilton presionando. El inglés se había colocado en zona de DRS pero no conseguía meterle el morro a Vettel. Pese a esto, se ve que la presión del piloto de Mercedes hizo efecto y el alemán se pasaba en la curva 3, volviendo a la pista sin perder la posición pero arrinconando a Hamilton contra el muro. El resultado: el mencionado antes. 5 segundos para Vettel y carrera para Hamilton. Vettel era segundo, y por los pelos, ya que Leclerc estuvo a un segundo de mandarle a la tercera posición.

Casi vimos más espectáculo al final de la carrera que antes. El enfado de Vettel era obvio. "No, chicos, así no, esto es injusto", clamaba por radio. Su enfado iba más allá. Terminaba la vuelta final y el piloto de Ferrari dejaba el coche dónde más le apetecía, para pesarse y dirigirse a su motorhome, sin esperar ninguna entrevista de podio. En Ferrari actuaron rápido. Fueron a por Sebastian y lo sacaron rápido hacia el podio, para evitar sanciones mayores. Ahí no quedaba todo, el alemán, antes de subir al podio, cambiaba los carteles que señalaban las posiciones de los monoplazas aparcados para darle a Hamilton el segundo puesto y a él, o al hueco de su coche, le daba el primer puesto.

Esta polémica no acaba aquí. El alemán no se ha serenado en el podio y ha dicho que el público no debe abuchear a Hamilton, sino a los que han tomado esta decisión. Veremos si no llegan más sanciones para el piloto de Ferrari.

Pero antes de la vuelta 48 hubo carrera. Empecemos por el principio. Salida limpia, sin apenas contratiempos salvo un toque entre Sergio Pérez y Alexander Albon, que hacía volar el alerón delantero del piloto de Toro Rosso. Prácticamente ha sido el único momento destacado de la escudería italiana, que luego han desaparecido completamente de la actividad en pista, hasta el final, cuando Kvyat se ha metido en los puntos. En el camino, Grosjean tenía que apartar con la mano un trozo de monoplaza de su cockpit.

Carlos Sainz seguramente también fue perjudicado, dado que en las vueltas siguientes tenía que parar para quitar algo del conducto de ventilación de sus frenos y, ya de paso, poner ruedas duras. El ritmo del español al principio fue muy bueno con estos neumáticos, pero al final ya no aguantaron más y perdió la posición de puntos. El de McLaren rodaba 9º, pero finalmente fue adelantado por Stroll y Kvyat. Mal día para McLaren, que al principio de la carrera veía como Norris tenía que abandonar por una rotura en su suspensión trasera. La buena noticia: el piloto inglés adelantó por velocidad pura a Verstappen en la primera vuelta, sin ayuda del DRS. Hay razones para creer en McLaren y el motor Renault.

Hoy el mejor equipo de la zona media, sin duda, fue Renault. Los franceses coparon las posiciones detrás de los grandes y Ricciardo pudo terminar 6º y Hülkenberg 7º. Por detrás de ellos Gasly, que no pudo acercarse por asomo al ritmo de su compañero de equipo, Verstappen, que terminó 5º y parecía que conducía otro coche distinto al del francés.

Una carrera poco movida, dónde se nos quedó un sabor amargo al final con la no lucha entre Vettel y Hamilton, y la pérdida de posiciones de Sainz. Pero Canadá ya ha acabado, y ahora llega, en dos semanas, Francia. ¿Veremos a Ferrari de nuevo luchando con Mercedes o volveremos a la tónica habitual?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te pueden interesar